La 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, máximo órgano deliberante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aprobó esta semana por amplia mayoría el primer Acuerdo Mundial sobre Pandemias.
Aunque se presenta como un instrumento de cooperación internacional frente a futuras emergencias sanitarias, esto representa un peligro latente para la libertad de las personas en todo el mundo.
El texto, aprobado por 124 países sin objeciones y con 11 abstenciones, entre los cuales están Argentina y Estados Unidos, establece mecanismos de coordinación internacional y acceso equitativo a vacunas, tratamientos y medios diagnósticos.











