Los empleados de la compañía buscaron alertar a la policía meses antes acerca del tirador de la masacre en Canadá, pero la compañía lo negó.
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OpenAI evaluó el año pasado la posibilidad de alertar a la Real Policía Montada del Canadá (RCMP) sobre la actividad en línea del joven que meses después perpetró uno de los tiroteos escolares más mortíferos en la historia reciente del país, pero concluyó que no existía un riesgo ''inminente y creíble'' que justificara una notificación formal a las autoridades.
La revelación sitúa bajo escrutinio los protocolos internos de la compañía tecnológica en materia de seguridad y privacidad. Según explicó la empresa con sede en San Francisco, en junio de 2025 su sistema de detección de abusos identificó la cuenta de Jesse Van Rootselaar por posible ''facilitación de actividades violentas''. Tras una revisión interna en la que participaron varios empleados, se valoró si el caso debía remitirse a la policía canadiense.
OpenAI señaló que su umbral para contactar a las fuerzas del orden exige la existencia de una amenaza concreta, creíble e inminente de daño físico grave contra otras personas.
Jesse Van Rootselaar, el transexual identificado como el autor material de la masacre de Tumbler Ridge
En aquel momento, indicó la compañía, no se detectaron planes específicos ni indicios claros de que el usuario estuviera a punto de cometer un ataque. No obstante, la cuenta fue suspendida ese mismo mes por violar las normas de uso de la plataforma.
Meses después, el joven de 18 años protagonizó un ataque armado en la localidad de Tumbler Ridge, en la provincia de Columbia Británica, que dejó ocho víctimas mortales antes de que el propio agresor muriera por una herida de bala autoinfligida.
De acuerdo con la RCMP, el atacante asesinó primero a su madre y a su hermanastro en la vivienda familiar y luego se dirigió a la escuela cercana, donde murieron una asistente docente de 39 años y cinco estudiantes de entre 12 y 13 años.
Las autoridades confirmaron que el sospechoso tenía antecedentes de contactos con la policía relacionados con su salud mental. El motivo del ataque continúa bajo investigación. El pequeño municipio, de unos 2.700 habitantes y situado a más de 1.000 kilómetros al noreste de Vancouver, permanece conmocionado por lo ocurrido.
Ocho personas fueron asesinadas por Van Rootselaar en el mortal ataque
Tras conocer la magnitud de la tragedia, OpenAI afirmó que se puso en contacto de manera proactiva con la RCMP para compartir información sobre el uso que el atacante había hecho de ChatGPT y colaborar con la investigación en curso. ''Nuestros pensamientos están con todos los afectados por la tragedia de Tumbler Ridge'', señaló un portavoz de la empresa.
El caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las plataformas tecnológicas en la prevención de la violencia y el delicado equilibrio entre privacidad y seguridad pública. OpenAI explicó que, en su análisis inicial, ponderó consideraciones de privacidad frente al riesgo potencial de daño.
La compañía enfrenta críticas por la aparente contradicción entre esa cautela y una reciente decisión judicial en Estados Unidos que la obligó a entregar millones de registros de conversaciones a demandantes en un litigio por derechos de autor, tras determinar un juez federal que los usuarios no tienen una expectativa absoluta de privacidad sobre la información que comparten voluntariamente.
La compañía de inteligencia artificial aseguró que se puso en contacto con la policía de Canadá tras el ataque por el comportamiento del perturbado joven en ChatGPT
Además, se conoció que el joven había desarrollado un juego en la plataforma Roblox que simulaba un tiroteo en un centro comercial y que afirmó haber fabricado cartuchos de bala mediante impresión 3D.
La matanza constituye el ataque más letal en Canadá desde la masacre de 2020 en Nueva Escocia, donde un agresor mató a 13 personas y provocó incendios que dejaron otras nueve víctimas.