La ciudad de Quetta, en la provincia paquistaní de Baluchistán, fue escenario este martes de un ataque terrorista con un coche bomba que dejó un saldo inicial de diez muertos y al menos 32 heridos. La detonación se produjo en las inmediaciones de la sede del Cuerpo Fronterizo, generando pánico en la zona.
El ministro de Sanidad provincial, Bajt Muhamad Kakar, confirmó las víctimas, mientras que la Policía local señaló que, tras la explosión, se registró un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y los atacantes.
Reacción oficial y condena al terrorismo
El ministro principal de Baluchistán, Sarfraz Bugti, calificó el hecho como un “ataque terrorista” y aseguró que cuatro de los responsables fueron abatidos en una “respuesta rápida y efectiva”. A través de un comunicado, enfatizó que “los terroristas no podrán debilitar la determinación de la nación mediante actos cobardes”.











