El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que eliminará los aranceles para celulares, computadoras y otros productos tecnológicos que no se fabrican en el país. La noticia fue dada en un encuentro con distintos sectores en la ciudad de Oruro, donde confirmó que la próxima semana enviará a la Asamblea Legislativa un paquete de leyes para cumplir con una de sus principales propuestas de campaña.
“Todo lo que no se produce aquí en tecnología, cero arancel”, aseguró Paz, señalando que el objetivo es facilitar el acceso a dispositivos electrónicos, reducir costos para los consumidores y crear condiciones más competitivas en el mercado interno.
La medida busca reducir precios y combatir el contrabando
El mandatario explicó que la eliminación de impuestos permitirá formalizar la importación de dispositivos y disminuir los incentivos al contrabando, una actividad que ha crecido en los últimos años a la par de la demanda local por celulares, notebooks y electrodomésticos.
Para ordenar y transparentar el proceso, el Gobierno elaborará una lista clara de productos alcanzados y un sistema de registro obligatorio para los importadores. “Vas a tener el derecho a introducir estos productos, pero tienes que registrarte para saber cuántos celulares entran y cuántos salen, pero no te pueden cobrar”, afirmó.
La Aduana Nacional ha realizado numerosos operativos contra el contrabando tecnológico en los últimos años, aunque no existen cifras exactas del volumen confiscado. La constante demanda de equipos continúa alimentando el ingreso irregular, algo que el Gobierno busca desarticular con incentivos legales y un marco regulatorio más eficaz.
Reforma profunda de la Aduana como parte del plan económico
Paz adelantó también una reestructuración integral de la Aduana Nacional, institución a la que calificó como “corrupta” y ubicada en el centro de múltiples denuncias. “Esa aduana va a morir, porque tiene que ser una institución para el pueblo”, afirmó, aclarando que el comercio exterior requiere una entidad moderna, transparente y operativa en las fronteras.
La reforma aduanera se enmarca en un programa más amplio destinado a reactivar la economía, fomentar la inversión privada y mejorar el clima de negocios.
Paz anunció que Bolivia eliminará aranceles para celulares, computadoras y tecnología que no se produce en el país
Eliminación de impuestos y reducción del gasto público
La semana pasada, el Gobierno anunció la eliminación de cuatro tributos:
Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF)
Impuesto a las Transferencias Financieras (ITF)
Impuesto al Juego
Impuesto a las Promociones Empresariales
Aunque representan menos del 1% de la recaudación, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, sostuvo que estos impuestos generaban “problemas y contradicciones” para el desarrollo del sector privado. En particular, señaló que el IGF provocó salida de capitales y desincentivó inversiones extranjeras.
Espinoza anticipó además que el Presupuesto General del Estado 2026 incluirá una reducción del 30% del gasto público, con el fin de ordenar las cuentas y recomponer la confianza macroeconómica.
Bolivia busca más divisas y prepara nuevas reformas estructurales
En paralelo, el Gobierno negocia financiamiento internacional y ya obtuvo USD 5.500 millones de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, destinados a reforzar las reservas y mejorar el flujo de divisas.
De aquí a marzo, se espera que el Ejecutivo avance con medidas estructurales como la liberación del tipo de cambio y modificaciones en los subsidios a los combustibles, pasos que buscan estabilizar la economía y modernizar el sistema productivo.
Con el arancel cero para tecnología como una de sus medidas más populares, Paz intenta marcar un giro en la política económica boliviana, apuntando a mayor competitividad, más formalidad y un acceso más amplio a bienes esenciales en la vida cotidiana.