El nuevo Gobierno de Bolivia anunció el fin de la relación estratégica con la República Islámica de Irán y confirmó que el país retomará relaciones diplomáticas con Israel. Se trata de un cambio histórico tras años de alineamiento con Teherán y dos años de ruptura con Jerusalén.
Bolivia había cortado vínculos con Israel en noviembre de 2023, durante el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), en rechazo a las operaciones en Gaza. Desde entonces, la relación quedó congelada.
La llegada del nuevo gobierno marca un giro completo: se deshace del vínculo con Irán y vuelve a abrir el canal formal con Israel.
El vínculo con Irán: años de opacidad y tensión internacional
La relación Bolivia–Irán fue uno de los puntos más controversiales de la política exterior boliviana en tiempos del MAS. Desde 2007, ambos países firmaron acuerdos de "cooperación" en energía, defensa, industrias estratégicas y seguridad. Varios de esos convenios fueron criticados por su falta de transparencia y por el impacto geopolítico que generaban en la región.
En 2023, la embajadora de Israel en Bolivia llegó a advertir públicamente sobre la posible presencia de actividades ligadas al terrorismo de Irán y Hezbollah en territorio boliviano. El gobierno del MAS lo negó, pero el señalamiento aumentó la presión internacional sobre el país.












