El presidente español volvió a colocar el aborto en el centro del debate al anunciar su intención de introducirlo en la Constitución. El objetivo sería “consagrar la libertad de las mujeres para decidir sobre sus vidas”, en palabras del líder socialista. La propuesta reavivó fuertes críticas de la oposición, que denunció un uso ideológico de la Carta Magna para fines partidistas.
En su discurso, Sánchez insistió en que “no puede haber retrocesos en derechos conquistados” y vinculó la medida con la agenda feminista impulsada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde su llegada al poder. La iniciativa plantea enormes dificultades políticas, ya que cualquier reforma constitucional en España requiere mayorías reforzadas en ambas cámaras, además de un eventual referéndum.














