Dirigentes, periodistas y organizaciones denunciaron que el mismo Sánchez que no logró proteger a la joven cuando estaba bajo tutela institucional terminó autorizando el procedimiento de eutanasia que puso fin a su vida.
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La muerte de Noelia Castillo Ramos, ocurrida este jueves 26 de marzo en España tras la realización del procedimiento de eutanasia autorizado por la Justicia, provocó conmoción y una fuerte polémica que rápidamente se expandió a nivel nacional e internacional. En redes sociales, medios y sectores políticos comenzó a repetirse con fuerza una pregunta que sintetiza el clima de indignación que atraviesa a millones de ciudadanos: ¿Por qué asesinan a la víctima de una violación y no a los violadores?. El caso se transformó así en un símbolo del debate sobre el rol del Estado durante el gobierno de Pedro Sánchez, especialmente en lo referido a la protección de menores bajo tutela estatal y a la política migratoria.
En ese contexto, distintas figuras políticas y mediáticas reaccionaron con dureza. El líder de Vox, Santiago Abascal, explotó públicamente contra el Ejecutivo español y lanzó una crítica que rápidamente se viralizó: “El Estado le quita a una hija a sus padres. Los Menas la violan. Y la solución que le da el Estado es suicidarla. La España de Sánchez es una película de terror”. Sus palabras reflejaron el tono de gran parte del debate público que se instaló en España tras conocerse la noticia.
La repercusión también llegó al ámbito europeo. El presidente del grupo ECR y ex primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, reaccionó ante el caso y respondió a Abascal poniendo en valor la coordinación entre sectores políticos europeos que comparten críticas al rumbo del gobierno español. En ese marco, expresó: “Debemos permanecer juntos y restablecer la normalidad”.
En el plano mediático, una de las declaraciones más contundentes fue la del periodista y empresario Javier Negre, presidente de Real America’s Voice Español y propietario de La Derecha Diario, quien reaccionó con extrema dureza frente al caso de la joven de 25 años. Negre afirmó: “A los que habría que aplicarles eutanasia es a los menas que violaron a Noelia”. Además, en su cuenta de X publicó otro mensaje que alimentó el debate público: “El Gobierno de Sánchez ayudando a morir a una joven que estuvo desamparada tras denunciar una violación múltiple de unos agresores de los que no se sabe nada. ¿Mi apuesta? Que eran inmigrantes y menores. Es terrible”.
Caso de Noelia Castillo
Dentro del mismo clima de críticas al Ejecutivo español, desde sectores opositores se difundieron acusaciones directas contra el gobierno de Pedro Sánchez, señalando que “importó a los inmigrantes ilegales que la violaron en manada en un centro de menores, no arrestó a sus violadores, no la acompañó tras su intento de suicidio y la indujo a la muerte contra la voluntad de su padre”. Estas afirmaciones circularon ampliamente en el debate público y se convirtieron en uno de los ejes de la controversia política.
También se pronunció Isabel Pérez, portavoz nacional de Agenda España, quien cuestionó duramente el rol del Estado en el caso. En declaraciones públicas sostuvo: “Como mujer, como madre y como española, quiero denunciar a un Estado que ha dado la espalda a una víctima”, y agregó una crítica directa al funcionamiento institucional del país: “Este caso refleja la degradación moral de unas instituciones que han dejado de cumplir su función principal: proteger a los ciudadanos”.
Javier Negre en X
La historia de Noelia Castillo se remonta a 2022, cuando se encontraba bajo tutela estatal en un centro de menores. Según el relato difundido en el caso, allí sufrió una violación grupal por parte de inmigrantes ilegales, un hecho que marcaría un punto de quiebre en su vida. Poco después, el 4 de octubre de 2022, la joven intentó suicidarse arrojándose desde el quinto piso de un edificio. Sobrevivió, pero las consecuencias fueron devastadoras e irreversibles.
Tras la caída, Noelia quedó con paraplejia completa, además de padecer dolor neuropático, alteraciones sensitivas, incontinencia fecal y una dependencia funcional total que le impedían recuperar autonomía. En ese contexto de deterioro físico y psicológico, el 10 de abril de 2024 inició formalmente su solicitud de eutanasia ante la comisión correspondiente en Cataluña, dando comienzo a un proceso que atravesó distintas instancias judiciales durante meses hasta que finalmente fue aprobado.
Pedro Sánchez y Noelia Castillo
En los días previos a su muerte, sin embargo, surgieron denuncias que incrementaron la polémica. La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, aseguró públicamente que el hospital habría presionado para que se realizara la eutanasia debido a cuestiones relacionadas con la donación de órganos. Según relató: “Lo que nos ha dicho su madre es que cuando ganamos las primeras cautelares, lo que le dicen es que ‘no puedes hacer eso porque ya teníamos todos tus órganos comprometidos’”.
Castellanos explicó además que, a raíz de esa situación, la madre de Noelia hizo firmar a su hija un documento para rechazar la donación de órganos. En esa misma línea, los abogados del caso señalaron: “Noelia estuvo planteándose aceptar la eutanasia, pero que desde el hospital le dijeron que había ‘varias personas que se podían salvar con sus órganos’. La madre estaba presente cuando se lo dijeron. Ella no quería que su hija donase sus órganos”.
La polémica también alcanzó al comité del hospital que intervino en la decisión médica. Según la denuncia, entre sus integrantes habría personas vinculadas a organismos relacionados con trasplantes y a asociaciones que promueven la eutanasia, como la Asociación Derecho a Morir Dignamente. En ese sentido, Polonia Castellanos sostuvo: “El que dona y el que recibe no se llevan dinero, pero todo el intermedio de médicos, facultativos y hospitales que participan sí que se llevan dinero”, y remarcó con contundencia: “Evidentemente, hay muchas irregularidades en este caso”.
Pedro Sánchez
Las horas finales de Noelia Castillo también estuvieron marcadas por momentos de tensión en el hospital de Barcelona donde se encontraba internada. Su mejor amiga, Carla Rodríguez, intentó ingresar para despedirse y hablar con ella con la intención de que reconsiderara su decisión. Sin embargo, el centro de salud dispuso un cordón de seguridad que impidió el ingreso de personas no autorizadas por el protocolo médico, situación que ocurrió apenas una hora antes de que se realizara el procedimiento de eutanasia.
Según relató la propia Carla Rodríguez, su intención era transmitirle a la joven una “ola de cariño y solidaridad” que había observado en redes sociales. No obstante, la seguridad del hospital le negó el contacto directo, manteniendo a Noelia en aislamiento durante las últimas horas del proceso.