El Parlamento de Portugal aprobó en el día de hoy un proyecto de ley que impedirá que se utilicen ciertas prendas de vestir en público.
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El Parlamento de Portugal aprobó el viernes un novedoso proyecto de ley que prohíbe el uso de velos que cubren el rostro en espacios públicos por razones de género o religión. La iniciativa, impulsada por el partido de derecha Chega, ha sido interpretada como una acertada medida dirigida específicamente a las prendas usadas por algunas mujeres musulmanas, como el burka y el niqab.
El burka es una prenda que cubre completamente el cuerpo, incluyendo el rostro, mientras que el niqab deja únicamente los ojos al descubierto. Según la nueva legislación, estos tipos de coberturas estarán prohibidos en la mayoría de los espacios públicos, aunque seguirán permitidos en aviones, sedes diplomáticas y lugares de culto.
La ley establece sanciones económicas para quienes incumplan esta norma, con multas que van desde los 200 hasta los 4.000 euros (aproximadamente entre 234 y 4.669 dólares). A pesar de la aprobación parlamentaria, el proyecto aún necesita la validación del presidente Marcelo Rebelo de Sousa, quien tiene la facultad de vetarlo o enviarlo al Tribunal Constitucional para su revisión.
El uso de Burka y Niqab podrá traer multas desde los 200 hasta los 4.000 euros
Portugal se sumaría así a otros países europeos como Francia, Bélgica, Austria y los Países Bajos, que ya han impuesto restricciones similares al uso de prendas que cubren la cabeza o el rostro, especialmente en el contexto del islam.
A pesar de que en Portugal el número de mujeres que usan burka o niqab es muy reducido, el debate sobre estas vestimentas ha generado controversia, siguiendo una tendencia observada en otros países de Europa.
Chega justificó su propuesta citando los argumentos usados por otros países de la Unión Europea, especialmente Francia. El partido argumenta que el ocultamiento del rostro, particularmente en el caso de las mujeres, contribuye a su exclusión social y representa una forma de inferioridad que va en contra de los principios de libertad, igualdad y dignidad humana. Esta perspectiva fue respaldada por partidos de centro-derecha, lo que facilitó la aprobación del proyecto.
El presidente de Portugal deberá decidir ahora el futuro de la ley
Sin embargo, la propuesta fue duramente criticada por partidos de izquierda, especialmente por el Partido Socialista. El diputado Pedro Delgado Alves expresó que la medida tiene un claro sesgo contra los extranjeros y las personas de fe diferente. Según él, si bien ninguna mujer debería ser obligada a vestir un velo, el enfoque de Chega no busca proteger los derechos de las mujeres, sino estigmatizar a una minoría religiosa.
La decisión final queda ahora en manos del presidente de la República, cuya respuesta podría definir el futuro de esta ley y su impacto en la convivencia multicultural en Portugal.