El primer punto del preacuerdo establece la retirada de la amenaza de imponer nuevos aranceles a países europeos involucrados en maniobras militares en Groenlandia. Trump ya había anticipado que desistiría de aplicar gravámenes a los ocho países que enviaron tropas a la isla a partir del 1 de febrero, en ejercicios liderados por Dinamarca.
La medida desactivó una escalada comercial que había llevado a la Unión Europea a evaluar represalias, incluido el uso del denominado instrumento anticoerción —conocido como la “bazuca comercial”— y la imposición de aranceles por más de 93.000 millones de euros a productos estadounidenses. El giro refuerza la lógica de negociación directa impulsada por la Casa Blanca.
Renegociación del acuerdo militar y despliegue del escudo antimisiles
El segundo pilar contempla la renegociación del acuerdo de estacionamiento de tropas estadounidenses en Groenlandia, vigente desde 1951 y modificado por última vez en 2004. El objetivo es incorporar una cláusula que habilite el despliegue de la denominada “Cúpula Dorada”, el sistema antimisiles promovido por Trump.











