Según datos proporcionados por funcionarios estadounidenses, esas operaciones, iniciadas a comienzos de septiembre, han dejado cerca de 40 muertos. Aunque el Pentágono ha entregado poca información sobre los objetivos, se ha confirmado que varios de los ataques ocurrieron en aguas cercanas a Venezuela.
Trump justificó el cambio de estrategia señalando que, ante la presión en el mar, los narcotraficantes han comenzado a trasladar sus operaciones a tierra. ''Ahora están entrando por tierra... la tierra será la siguiente'', advirtió.
El mandatario no especificó en qué lugares se realizarían estas acciones, pero criticó directamente a Colombia y México, acusándolos de no hacer lo suficiente para detener el flujo de drogas hacia territorio estadounidense.
Durante el evento, el presidente instruyó a Hegseth a presentar la nueva estrategia ante el Congreso, afirmando que no esperaba resistencia. ''Pete, vas al Congreso y les cuentas. ¿Qué van a decir? ¿'Oh, no queremos detener las drogas que entran'? No puedo imaginarme que haya problema alguno'', afirmó.















