Putin ordenó detener durante tres días los ataques sobre Kiev, mientras Zelensky también anunció un cese temporal de los bombardeos ucranianos sobre Moscú. Washington busca aprovechar la tregua para reactivar las negociaciones
Rusia y Ucrania acordaron una pausa temporal en sus ataques aéreos coincidiendo con la llegada a la región de los enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. El objetivo de la medida es facilitar la misión diplomática de Washington, que intenta reactivar las conversaciones destinadas a poner fin a la guerra.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó suspender durante 72 horas los ataques contra Kiev a partir de la medianoche del sábado. La decisión fue comunicada por el Kremlin y coincide con la llegada de Witkoff y Kushner a Moscú, donde tienen previsto reunirse con Putin antes de trasladarse posteriormente a Ucrania.
Vladimir Putin junto a Donald Trump
Pero la decisión rusa no se produjo de manera aislada. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, había anunciado previamente que Ucrania tampoco realizaría ataques aéreos durante la visita de los representantes estadounidenses. Kiev pidió a Moscú adoptar la misma postura para garantizar las condiciones necesarias para las conversaciones y facilitar el desplazamiento de la delegación estadounidense.
La coincidencia supone uno de los pocos momentos recientes en los que ambos gobiernos aceptan limitar simultáneamente sus operaciones aéreas, aunque se trata de una medida estrictamente temporal y no de un acuerdo de paz. La pausa está prevista hasta comienzos de la próxima semana y busca crear una ventana para la diplomacia estadounidense.
La tregua llega después de una nueva escalada. Rusia había intensificado sus ataques contra territorio ucraniano y alcanzado objetivos en Kiev, incluida la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania. Ucrania, por su parte, continúa utilizando drones contra objetivos dentro del territorio ruso, incluidas instalaciones relacionadas con el sector energético.
Volodimir Zelensky junto al presidente Donald Trump
En este contexto, Trump envió a Witkoff y Kushner con una propuesta destinada a intentar desbloquear las negociaciones. Los dos emisarios comenzaron su misión en Moscú y tienen previsto continuar hacia Kiev para reunirse con Zelensky. El presidente estadounidense presentó la iniciativa como una nueva oportunidad para alcanzar un acuerdo que permita terminar con más de cuatro años de guerra.
La suspensión de los ataques, por lo tanto, no significa que la guerra haya terminado, pero sí abre una pequeña ventana diplomática. Por primera vez en semanas, Rusia y Ucrania aceptan simultáneamente reducir sus operaciones aéreas mientras Washington intenta encontrar un camino hacia una negociación más amplia.