Durante una visita diplomática a Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo significativo entre Qatar Airways y Boeing para la compra de hasta 210 aviones de fuselaje ancho, incluidos modelos 787 Dreamliner y 777X, con un valor estimado por la Casa Blanca de 96 mil millones de dólares.
Este pedido marca el mayor encargo de aviones 787 Dreamliner en la historia de Boeing y representa un impulso notable para la fabricante estadounidense, que busca recuperarse de años de problemas de producción, seguridad y pérdidas económicas.
El acuerdo se firmó en presencia de Trump, el emir de Qatar Sheikh Tamim bin Hamad Al-Thani, el CEO de Boeing, Kelly Ortberg, y el CEO de Qatar Airways, Badr Mohammed Al-Meer.
La operación también incluye motores de GE Aerospace, concretamente los GEnx para los Dreamliners, y los GE9X para los 777X, ya que estos últimos no tienen otra opción de motorización.
GE Aerospace calificó la operación como el mayor pedido de motores de fuselaje ancho en su historia. En consecuencia, las acciones de Boeing subieron un 0,9% y las de GE Aerospace un 0,1% tras el anuncio.
Este acuerdo llega en un momento crítico para Boeing. La compañía aún se recupera de los efectos negativos de incidentes como el desprendimiento de un panel en un avión en enero de 2024, que forzó una desaceleración en la producción y contribuyó a pérdidas superiores a los 10 mil millones de dólares el año pasado.
Además, sufrió una huelga de siete semanas por parte de algunos de sus empleados. Sin embargo, la firma ha mostrado señales de recuperación: entregó 130 aviones en el primer trimestre del año, superando las expectativas, y mantiene una cartera de pedidos de 5.600 aviones, equivalente a más de siete años de producción.
El 777X, uno de los modelos incluidos en el acuerdo, todavía se encuentra en desarrollo y su entrega está prevista para 2026, seis años más tarde de lo programado inicialmente.











