Rusia volvió a atacar Kiev y las localidades cercanas a la capital por quinto día consecutivo, en una nueva oleada de ataques con drones que comenzó a afectar la distribución de alimentos y otros productos esenciales en Ucrania. Los bombardeos alcanzaron varios almacenes y centros logísticos, mientras las autoridades intentan evitar que las interrupciones en el suministro deriven en una escasez generalizada.
Durante la jornada del lunes, los ataques provocaron daños en distintos depósitos situados en Brovary y Boryspil, en la región de Kiev, y dejaron al menos cuatro personas heridas. Una densa columna de humo pudo observarse sobre la capital mientras los servicios de emergencia trabajaban en las zonas afectadas.











