Rusia lanzó una nueva ofensiva aérea contra Ucrania, con ataques dirigidos principalmente contra Kiev y Odesa, donde fueron alcanzados almacenes, centros logísticos e infraestructura portuaria. La operación se produjo en medio de una nueva escalada de ataques entre ambos países.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas realizaron ataques combinados contra centros logísticos y puertos marítimos ucranianos. Según Moscú, en la región de Kiev fue destruido un complejo de almacenes de la empresa Stellar Jet LLC, que las autoridades rusas señalaron como un lugar utilizado para almacenar misiles de crucero de largo alcance Flamingo y combustible para misiles.












