En la madrugada del lunes, Rusia lanzó otro devastador ataque contra Ucrania utilizando 426 drones y 24 misiles, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.
El presidente Volodímir Zelenski confirmó que el ataque dejó al menos dos muertos, 15 heridos y múltiples daños en infraestructura civil, incluyendo viviendas, comercios y una estación de tren en Kiev.
Las explosiones iluminaron el cielo nocturno de Kiev y el sonido de los motores de drones generó pánico entre los residentes, muchos de los cuales buscaron refugio en estaciones subterráneas.
Otras ciudades también sufrieron severos bombardeos. En la ciudad occidental de Ivano-Frankivsk, el alcalde describió el ataque como el más intenso desde el inicio de la guerra, con cuatro personas resultando heridas.














