Rusia y Ucrania se acusaron mutuamente de violar un alto el fuego temporal decretado con motivo de la Pascua ortodoxa, apenas horas después de su entrada en vigor, en un nuevo episodio que refleja la fragilidad de cualquier intento de tregua en el conflicto que ambos países mantienen desde hace más de cuatro años.
El cese de hostilidades, anunciado por el presidente ruso Vladimir Putin, comenzó el sábado a las 16:00 hora de Moscú. Su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelenski, había manifestado previamente que Kiev respetaría la pausa de 32 horas, en línea con la celebración religiosa compartida por ambos países. Sin embargo, poco después del inicio de la tregua, surgieron denuncias cruzadas sobre su incumplimiento.
Autoridades rusas informaron que drones ucranianos atacaron varias zonas en regiones fronterizas como Kursk y Belgorod. Según los gobernadores locales, al menos cinco personas resultaron heridas, incluidos civiles. Entre los incidentes reportados, se encuentra el impacto de un dron contra una estación de servicio en la localidad de Lgov, ocurrido, de acuerdo con Moscú, tras el inicio oficial del alto el fuego.












