Sanae Takaichi impulsa reforma histórica para redefinir el rol militar de Japón
La primer ministro de Japón impulsa una reforma constitucional para devolver la gloria a las fuerzas armadas japonesas
porFrancisco Leguizamón
internacionales
La primer ministro de Japón tiene pensado impulsar una reforma constitucional que le permita abandonar el carácter pacifista y reconstruir sus fuerzas militares.
La primer ministr japonesa, Sanae Takaichi, ha dado un paso decisivo para redefinir el rumbo político y estratégico de Japón tras obtener una victoria histórica en las elecciones anticipadas celebradas apenas cuatro meses después de asumir el cargo en octubre de 2025.
La líder conservadora disolvió la Cámara Baja en una jugada considerada arriesgada por la oposición, pero el resultado consolidó su posición. El gobernante Partido Liberal Democrático (LDP) consiguió 316 de los 465 escaños en la Cámara de Representantes, el mayor número alcanzado por una fuerza política en la era de posguerra. Su socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (JIP), sumó otros 36 asientos, reforzando la mayoría parlamentaria.
Con este respaldo, Takaichi ha anunciado que impulsará ''lo antes posible'' un referéndum nacional para reformar la Constitución, en particular el controvertido Artículo 9, que desde 1947 consagra el carácter pacifista del país.
Este artículo establece que Japónrenuncia a la guerra como derecho soberano y prohíbe el mantenimiento de fuerzas armadas con potencial bélico. Sin embargo, desde hace décadas el país mantiene las Fuerzas de Autodefensa (SDF), consideradas entre las más modernas del mundo, aunque limitadas formalmente a funciones defensivas.
Takaichi consiguió una victoria magistral en las elecciones anticipadas
El LDP ha defendido durante años la necesidad de revisar este artículo para reconocer explícitamente a las SDF dentro del texto constitucional y permitir el ejercicio pleno de la defensa colectiva.
Según el gobierno, la actual interpretación genera ambigüedades legales y limita la capacidad de Japón para actuar junto a sus aliados en escenarios donde no exista un ataque directo contra su territorio.
''La seguridad regional ha cambiado drásticamente'', afirmó Takaichi en un reciente discurso ante el Parlamento, donde vinculó la reforma constitucional con una estrategia más amplia de fortalecimiento nacional.
El artículo 9 de la Constitución japonesa prohíbe a las fuerzas armadas, pero se buscará incluir a las SDF en el texto
En su intervención, identificó a China como principal foco de inestabilidad en los mares de China Oriental y Meridional, y mencionó también a Corea del Norte y Rusia como desafíos estratégicos.
El Ejecutivo sostiene que revisar el Artículo 9 no significa abandonar el compromiso con la paz, sino adaptar el marco jurídico a las realidades geopolíticas actuales. Funcionarios del gobierno argumentan que Japón seguiría comprometido con el derecho internacional y con la Carta de Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa individual y colectiva.
Además de la reforma constitucional, el gabinete de Takaichi planea revisar los tres principales documentos estratégicos de defensa para prepararse ante ''nuevas formas de guerra'', incluidos conflictos prolongados, ciberataques y amenazas en el espacio.
También se prevé flexibilizar las restricciones a la exportación de armamento, con el objetivo de fortalecer la industria nacional de defensa y ampliar la cooperación tecnológica con aliados.
Japón identificó al régimen de Xi Jinping como la principal amenaza en la región
La primera ministra ha vinculado esta agenda de seguridad con el crecimiento económico, argumentando que la expansión del sector de defensa puede impulsar la innovación y generar empleo altamente cualificado. ''La seguridad y la prosperidad son dos caras de la misma moneda'', señaló.
No obstante, el camino hacia la reforma no está garantizado. Cualquier modificación constitucional requiere el respaldo de dos tercios en ambas cámaras de la Dieta y la aprobación en un referéndum nacional.
Aunque la coalición gobierna con una mayoría sólida en la Cámara Baja, aún necesita ampliar apoyos en la Cámara Alta o esperar a las próximas elecciones para asegurar el umbral requerido.
La mandataria japonesa afirmó que la expansión en Defensa podría impulsar la innovación en el sector
En el ámbito internacional, la iniciativa ha generado reacciones diversas. Se espera que Estados Unidos reciba positivamente un Japón más activo en la seguridad regional, especialmente ante la próxima reunión entre Takaichi y el presidente estadounidense. En contraste, China y Corea del Norte han manifestado preocupación por lo que consideran un giro militarista.
Para el gobierno, sin embargo, la reforma representa la culminación de un proceso de ''normalización'' largamente debatido en la política japonesa. De concretarse, marcaría un punto de inflexión en la identidad nacional del país y redefiniría su papel como actor estratégico en Asia-Pacífico.