El Ejecutivo sostiene que revisar el Artículo 9 no significa abandonar el compromiso con la paz, sino adaptar el marco jurídico a las realidades geopolíticas actuales. Funcionarios del gobierno argumentan que Japón seguiría comprometido con el derecho internacional y con la Carta de Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa individual y colectiva.
Además de la reforma constitucional, el gabinete de Takaichi planea revisar los tres principales documentos estratégicos de defensa para prepararse ante ''nuevas formas de guerra'', incluidos conflictos prolongados, ciberataques y amenazas en el espacio.
También se prevé flexibilizar las restricciones a la exportación de armamento, con el objetivo de fortalecer la industria nacional de defensa y ampliar la cooperación tecnológica con aliados.














