Scott Bessent aseguró este jueves que China tiene como prioridad estratégica la reapertura del estrecho de Ormuz y afirmó que Beijing probablemente hará “todo lo posible” para influir sobre Irán y restablecer el tránsito marítimo en la región.
Las declaraciones se produjeron mientras Donald Trump mantiene una cumbre clave con Xi Jinping en Beijing, en medio de las tensiones globales provocadas por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo parcial impulsado por Irán.
EEUU cree que China presionará a Irán para abrir Ormuz
Durante una entrevista con CNBC, Bessent explicó que China depende fuertemente del petróleo y el gas que atraviesan el estrecho de Ormuz, por lo que tiene enormes incentivos económicos para que la situación vuelva a la normalidad.
“A China le interesa mucho que se reabra el estrecho”, afirmó el funcionario estadounidense. Luego agregó: “Creo que harán todo lo posible”.
Bessent sostuvo además que Beijing probablemente actuará “entre bastidores” para influir sobre el liderazgo iraní y evitar una escalada todavía mayor en la región.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal foco de tensión energética

El estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los puntos más críticos del conflicto desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero.
Por esa vía marítima circula aproximadamente:
El 20% del petróleo mundial
Gas natural licuado
Mercancías estratégicas para Asia y Europa
El cierre parcial impulsado por Irán generó fuertes subas en los precios internacionales de la energía y afectó especialmente a países altamente dependientes de importaciones energéticas, como China.
Trump y Xi discuten comercio, energía y seguridad global
La declaración de Bessent coincidió con la visita oficial de Trump a China, donde mantiene reuniones con Xi Jinping para discutir temas comerciales, tecnológicos y geopolíticos.
Según la versión oficial difundida por Beijing, Xi volvió a remarcar que Taiwán es el asunto más sensible de la relación bilateral y advirtió sobre las consecuencias de un mal manejo diplomático del tema.
Sin embargo, la Casa Blanca concentró la atención del encuentro en:
La crisis con Irán









