En este contexto, advirtió que la injerencia externa, ya sea encubierta o abierta, es una amenaza para la democracia. De hecho, señaló que las plataformas sociales como X están siendo utilizadas de manera intensiva para influir en los comicios.
En cuanto a la situación política interna de Alemania, las encuestas muestran que el partido de Scholz, el SPD (Partido Socialdemócrata), se encuentra por detrás del bloque opositor conservador Unión (CDU/CSU), liderado por Friedrich Merz.
El vicepresidente de la cancillería, Robert Habeck, del nefasto Partido Verde, sigue siendo una figura relevante en el gobierno, pero su partido también se encuentra en una posición distante en las encuestas. Si las tendencias se mantienen, el futuro gobierno probablemente estaría encabezado por Merz, quien formaría una coalición con al menos otro partido.













