Un nuevo y polémico fallo judicial en Estados Unidos reavivó el debate sobre seguridad, justicia penal y el tratamiento legal de los delitos violentos cometidos por personas con trastornos mentales. En Seattle, estado de Washington, un hombre acusado de protagonizar un tiroteo al azar en 2023 que terminó con la vida de una mujer embarazada y su hijo por nacer fue declarado no culpable por razón de demencia, una decisión que generó fuerte repercusión pública. El acusado, Cordell Goosby, enfrentaba cargos de asesinato en primer grado e intento de asesinato en primer grado por disparar contra una pareja que se dirigía a su trabajo. El ataque dejó como saldo la muerte de Eina Kwon, de 34 años, quien cursaba un embarazo de ocho meses, así como la muerte de su bebé nonato. Su esposo, Sung Kwon, también recibió un disparo pero logró sobrevivir a las heridas.












