La captura del dictador venezolano Nicolás Maduro en Caracas, realizada el pasado 3 de enero por fuerzas de Estados Unidos, abrió una nueva etapa en la política del país caribeño y dejó al descubierto detalles inéditos sobre el operativo militar que derivó en su arresto. La acción, denominada “Resolución Absoluta”, involucró a más de 200 efectivos estadounidenses, según confirmó el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Desde Washington, las autoridades destacaron la magnitud y la complejidad de la operación. El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, subrayó que se trató de una misión de extrema precisión. “La palabra integración no alcanza para describir la enorme complejidad de una misión de este tipo, una extracción tan precisa”, afirmó al referirse al despliegue coordinado de las fuerzas involucradas.
Uno de los elementos que más impacto generó tras el operativo fue el testimonio de un guardia de seguridad que se encontraba presente durante el operativo. El relato fue difundido a través de un texto citado por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en la red social X, y describe una secuencia marcada por el colapso total de los sistemas defensivos.
La operacion militar en Caracas.
Según el testigo, el episodio comenzó de manera abrupta mientras cumplía funciones de vigilancia. “De repente todos los sistemas de radar se apagaron sin ninguna explicación”, relató. Poco después, drones comenzaron a sobrevolar la zona, generando desconcierto entre los presentes, mientras helicópteros se aproximaban al lugar de la captura.
El guardia sostuvo que del interior de las aeronaves descendió un grupo reducido de soldados. “Tal vez veinte hombres”, señaló, aunque remarcó que su nivel tecnológico no se asemejaba a nada conocido hasta entonces. “Pero esos hombres eran tecnológicamente muy avanzados. No se parecían a nada contra lo que hayamos luchado antes”, afirmó.
El enfrentamiento, según su descripción, fue breve y desigual. “Fue una masacre. Éramos cientos, pero no teníamos ninguna posibilidad”, expresó, al tiempo que describió la velocidad y precisión del fuego utilizado por las fuerzas estadounidenses. “Disparaban con tanta precisión y velocidad... parecía que cada soldado disparaba 300 balas por minuto. No pudimos hacer nada”, agregó.
Nicolás Maduro capturado.
Un arma secreta
El testimonio también hizo referencia al uso de un arma cuyo funcionamiento no pudo identificar. “En un momento dado, lanzaron algo... no sé cómo describirlo... fue como una onda sonora muy intensa”, relató.
De acuerdo con su versión, el impacto fue inmediato: “De repente, sentí como si mi cabeza explotara por dentro. Todos empezamos a sangrar por la nariz. Algunos vomitaban sangre. Caímos al suelo, inmóviles”.
Consultado posteriormente sobre si existió alguna posibilidad de resistencia, el guardia fue categórico. “No teníamos forma de competir con su tecnología, con sus armas. Lo juro, nunca había visto nada igual. Ni siquiera pudimos mantenernos en pie después de esa arma sónica o lo que fuera”, afirmó.
Al compartir el testimonio en X, la vocera presidencial Karoline Leavitt añadió un comentario que amplificó su impacto: “Deja lo que estás haciendo y lee esto”. El operativo, realizado durante la madrugada del sábado, puso fin a casi 13 años de dictadura de Nicolás Maduro, a quien Estados Unidos investiga por encabezar una red de narcotráfico internacional.