La diplomacia del régimen iraní apuntó contra Bahréin, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania.
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El régimen terrorista de Irán acusó a varios países de la región de permitir acciones militares en su contra y exigió reparaciones económicas por los daños sufridos.
La protesta fue realizada por su embajador ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Amir Said Iravani, a través de una carta dirigida al secretario general António Guterres y al presidente del Consejo de Seguridad, Jamal Fares Alrowaiei.
En el documento, la diplomacia iraní apuntó contra Bahréin, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, a quienes responsabilizó por permitir el uso de sus territorios en el marco de operaciones militares vinculadas a Estados Unidos e Israel.
Donald Trump y Alí Jamenei.
Según la presentación oficial, estos países “deben cesar sus actos internacionalmente ilícitos de permitir que sus territorios sean utilizados por los agresores y, en ciertos casos, de participar en la comisión de ataques armados ilícitos”.
Además de exigir el cese de estas acciones, Irán reclamó compensaciones económicas por los daños sufridos. En ese sentido, el embajador sostuvo: “Deben reparar íntegramente el daño causado a la República Islámica de Irán, incluyendo la indemnización por todos los daños materiales y morales sufridos como consecuencia de sus actos internacionalmente ilícitos”.
En la carta, el régimen iraní afirmó haber presentado pruebas ante el Consejo de Seguridad. “Irán ha proporcionado al Consejo de Seguridad información documentada y probatoria sobre el uso de los territorios de los Estados mencionados por parte de los agresores, así como, en algunos casos, su participación directa en la comisión de ataques armados ilícitos contra objetivos civiles”, señaló Iravani.
El presidente Donald Trump.
En ese contexto, las autoridades locales estiman que los daños derivados del conflicto superan los 270 mil millones de dólares, cifra que sustenta su exigencia de compensaciones.
El planteo también incluyó un rechazo explícito a la resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad, que exige el cese inmediato de los ataques y de cualquier acción provocadora en la región.
Por su parte, varios de los países señalados rechazaron las acusaciones y, en respuesta, exigieron a Irán indemnizaciones por los ataques con misiles y drones lanzados contra su territorio, los cuales causaron víctimas civiles y daños a infraestructuras estratégicas.