El caso reabre el debate sobre baños “inclusivos” y la seguridad de mujeres y niñas en espacios públicos.
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Un nuevo escándalo sacude a Estados Unidos y vuelve a poner bajo la lupa la ideología de género. Un video que se viralizó en redes sociales muestra la sombra de una persona que aparenta estarse masturbando dentro de un cubículo del baño de mujeres en una sucursal de Planet Fitness, en la ciudad de Concord, California, a pocos kilómetros de San Francisco.
La denuncia fue realizada por Grace Hutson, usuaria del gimnasio, quien relató que el episodio ocurrió en mayo pasado, aunque tomó repercusión masiva recién este fin de semana cuando el video comenzó a difundirse de manera explosiva en TikTok. Según explicó, mientras utilizaba el baño femenino advirtió que una persona identificada como "mujer trans" masturbaba su pene dentro de uno de los cubículos contiguos.
El video muestra la sombra de la persona tras la puerta del baño realizando movimientos inequívocos. La joven fue contundente: dijo que, más allá de la autoidentificación de género de esa persona, “nadie debería estar masturbándose en el baño de mujeres”. Relató también que decidió informar la situación en la recepción del gimnasio pero que los empleados no supieron cómo actuar frente al hecho.
Ante la pasividad del personal, fue su propio novio quien terminó enfrentando al involucrado. Hutson reconoció luego que se retiró del lugar con incomodidad y miedo a ser acusada de “transfóbica”, y admitió que hoy se arrepiente de no haber denunciado penalmente la situación. “Debí llamar a la policía”, señaló.
Planet Fitness, consultado por la prensa, no respondió de inmediato. El silencio empresarial coincide con el clima político de California, donde las leyes “de identidad de género” han habilitado el uso de baños y vestuarios femeninos a varones que se "autoperciben" mujeres, aun frente al rechazo de usuarias que reclaman seguridad y privacidad.
Tish Hyman fue expulsada por confrontar a un abusador trans.
El caso se conoció pocos meses después de que la cantante Tish Hyman, nominada al Grammy, fuera expulsada de un Gold’s Gym en Los Ángeles tras confrontar a un transexual que —según denunció— exhibió sus genitales masculinos en el vestuario femenino. Hyman volvió a pronunciarse ahora y afirmó que las mujeres “merecen verdad, seguridad y protección”.
El debate vuelve a quedar planteado: mientras ciertos activismos exigen borrar toda diferencia entre sexos en espacios íntimos, crece el número de mujeres que denuncian situaciones de acoso, exhibicionismo y abuso amparadas bajo el paraguas de la corrección política. La realidad golpea la puerta: el “progresismo” promete inclusión, pero multiplica los problemas elementales de convivencia.