Trump justificó su postura alegando que la UE fue creada ''para aprovecharse de Estados Unidos en materia de comercio'' y argumentó que barreras comerciales, impuestos, penalizaciones corporativas y manipulaciones monetarias han causado un déficit comercial anual de más de 250.000 millones de dólares con el bloque europeo. ''Las negociaciones con ellos no van a ninguna parte'', añadió.
Esta ofensiva forma parte de una estrategia comercial más amplia del presidente, que ya había impuesto un arancel base del 10% a casi todos los países, excepto China, que enfrenta tarifas de hasta el 145%, reducidas recientemente al 30% tras negociaciones en Suiza.
Durante una pausa de 90 días en vigor desde el 9 de abril, solo el Reino Unido ha cerrado un acuerdo definitivo, que mantiene el arancel del 10% y abre el mercado británico a productos agrícolas estadounidenses. Este acuerdo se considera un modelo para futuros tratados.













