El presidente de Donald Trump anunció este miércoles que Irán no podrá volver a enriquecer uranio y aseguró que Estados Unidos supervisará la extracción de residuos nucleares de las instalaciones subterráneas iraníes alcanzadas durante la reciente ofensiva militar.
La declaración representa una de las definiciones más contundentes hasta el momento sobre los objetivos estratégicos alcanzados por Washington tras el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
Trump aseguró que el programa nuclear iraní quedó bajo control
A través de una publicación en Truth Social, Trump afirmó que las instalaciones nucleares del régimen iraní permanecen bajo “vigilancia satelital exhaustiva” de la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
El mandatario sostuvo que ningún elemento fue removido desde el ataque realizado por bombarderos B-2 Spirit, y remarcó que Washington mantiene monitoreo permanente sobre toda la infraestructura estratégica iraní.

EEUU avanzará en el retiro del material nuclear enterrado
Trump explicó que uno de los puntos centrales del acuerdo de alto el fuego alcanzado con Teherán contempla que Estados Unidos colaborará directamente en la remoción de residuos nucleares presentes en las instalaciones subterráneas iraníes.
Según el mandatario, este operativo formará parte de una nueva etapa de supervisión internacional sobre el programa nuclear del régimen persa.
“Muchos de los 15 puntos del acuerdo ya han sido aceptados”, aseguró Trump.
Washington busca desmantelar definitivamente el programa iraní
De acuerdo con funcionarios israelíes citados por medios internacionales, la administración Trump también se comprometió a presionar por:
el retiro completo del material nuclear iraní,
el desmantelamiento de infraestructura sensible,
y la neutralización del programa de misiles balísticos de Teherán.
La Casa Blanca considera que la eliminación de la amenaza nuclear iraní constituye uno de los principales logros geopolíticos de la ofensiva conjunta lanzada junto a Israel.









