Donald Trump anunció la cancelación de una segunda ola de acciones militares en Venezuela luego de que el régimen chavista liberara a un número significativo de presos políticos. La medida confirma que la estrategia de presión de Estados Unidos funcionó, forzando concesiones que jamás se habían logrado por vías diplomáticas.
Analistas coinciden en que la caída de Nicolás Maduro y la cooperación energética abren un escenario inédito para la reconstrucción del país.
La liberación de presos políticos confirma el quiebre interno del chavismo
Trump calificó la liberación de presos políticos como un “gesto importante e inteligente”, pero el trasfondo es mucho más claro: se trata de una concesión obtenida bajo presión directa de Estados Unidos, que en menos de una semana logró lo que años de negociaciones internacionales jamás consiguieron.
El anuncio de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea venezolana, fue prácticamente una admisión implícita de debilidad. La excarcelación está ocurriendo “desde este mismo momento”, según sus propias palabras, confirmando que el régimen cedió ante un escenario sin margen de maniobra luego de la captura de Nicolás Maduro.











