En medio de crecientes disturbios provocados por las redadas de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Los Ángeles, el gobierno federal ha tomado medidas excepcionales para restablecer el orden, por lo que el presidente Trump enviará un batallón de Marines a contener la problemática.
Durante el fin de semana, las protestas contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump escalaron rápidamente en violencia, convirtiendo partes de la ciudad, como el centro y la autopista 101, en zonas de guerra.
Entre los incidentes se reportaron incendios provocados en al menos cinco vehículos autónomos de la empresa Waymo, ataques con botellas de vidrio y bloques de concreto contra la policía, y daños a instalaciones del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD).
Ante esta situación, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el lunes el despliegue de 700 marines desde la base de Twentynine Palms, en el desierto de California, hacia Los Ángeles.












