La Casa Blanca festeja la medida
Los directivos de la organización afirmaron estar con el corazón roto por este cierre, que además implicó tener que despedir a 60 empleados de los centros de salud afectados.
"He sido directora ejecutiva de Planned Parenthood durante 24 años en tres afiliados distintos, y puedo decir que esta es realmente la situación más difícil que he vivido en toda mi vida", dijo Stacy Cross, ejecutiva de la entidad empresarial pro-aborto.
“Básicamente, nos desfinancia de Medicaid, impidiéndonos recibir reembolsos por la atención que brindamos”, expresó Cross, lamentándose que ya no recibirá fondos públicos para matar bebés.
Desde 2015, Planned Parenthood fue inundado con al menos 390 millones de dólares en fondos del gobierno para realizar procedimientos de aborto.
Lejos de estar conmovidos, la Casa Blanca celebró esta medida: "la administración Trump está poniendo fin al uso de dinero de los contribuyentes para financiar o promover abortos electivos, una postura de sentido común con la que está de acuerdo la gran mayoría de los estadounidenses", declararon los funcionarios.













