La crisis del sistema islamista en Irán alcanzó un nuevo punto de tensión luego de que un alto funcionario del régimen admitiera cerca de 2.000 muertos en menos de dos semanas de protestas, un reconocimiento inédito desde el inicio de la represión. La cifra oficial contrasta de manera drástica con los 648 casos verificados por organizaciones de derechos humanos, que advierten que el número real sería “al menos diez veces mayor”. En ámbitos diplomáticos se menciona incluso una estimación extraoficial que ronda los 12.000 manifestantes asesinados desde el estallido social, producto de ejecuciones sumarias, disparos directos y ataques de las fuerzas paramilitares.
La comunidad internacional intensifica su presión. La presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó un paquete de sanciones “rápidas y severas”. También se mantiene el bloqueo casi total de internet por parte del régimen, una estrategia recurrente para impedir la difusión de pruebas de abusos y ejecuciones.
Trump endurece su postura y llama a los iraníes a “tomar el control”

En un mensaje contundente publicado en Truth Social, el presidente estadounidense Donald Trump elevó el tono del respaldo de Washington a las protestas. El mandatario instó a los ciudadanos iraníes a mantener la presión en las calles y avanzar sobre las instituciones controladas por el régimen.
“Patriotas iraníes, SIGAN PROTESTANDO — ¡¡¡TOMEN EL CONTROL DE SUS INSTITUCIONES!!!”
Trump acompañó el mensaje con una advertencia directa para quienes participan de la represión estatal:









