De acuerdo al presidente electo Trump, el trato que se ha dado a Estados Unidos por parte de Panamá es extremadamente injusto, especialmente teniendo en cuenta la buena disposición que Estados Unidos ha mantenido con el país centromericano a lo largo de la historia.
En esta sintonía, Trump destacó la buena voluntad estadounidense para con Panamá y remarcó que si los principios morales y legales de la cesión de la magnífica obra no son respetados, se demandará el total retorno del control de las operaciones a Estados Unidos.
El canal, construido en el istmo de Panamá tiene una longitud de 82 kilómetros y permite que los navíos puedan atravesar el continente sin necesidad de rodearlo. El canal posee tres esclusas principales y es considerado como una de las obras de mayor vitalidad para el comercio internacional.














