Durante la madrugada del lunes, Irán lanzó una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra las ciudades israelíes de Tel Aviv y Haifa, en respuesta a los bombardeos israelíes que destruyeron infraestructuras militares y nucleares iraníes días antes.
La ofensiva dejó al menos ocho muertos en Israel y causó daños materiales, incluyendo a una sede de la embajada de Estados Unidos en Tel Aviv. A pesar de que la mayoría de los 65 misiles fueron interceptados, algunos impactaron zonas densamente pobladas, elevando a 24 el número total de muertos israelíes desde el viernes, según el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La embajada estadounidense sufrió daños menores debido a las ondas expansivas, aunque no se reportaron heridos entre el personal diplomático. Sin embargo, se mantuvo la orden de refugio y cierre de oficinas. El ataque también dejó 287 personas heridas, la mayoría con lesiones leves, según el Ministerio de Salud de Israel.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que Teherán ''pagará el precio y pronto'', aunque aseguró que el objetivo no es dañar civiles iraníes. Añadió que los residentes de Teherán podrían verse forzados a evacuar zonas que alberguen infraestructura militar.
La Fuerza Aérea israelí ya ha reanudado los ataques contra centros de mando de la Guardia Revolucionaria y del ejército iraní, mientras equipos de rescate siguen trabajando en las zonas afectadas en Haifa y Tel Aviv.
Una de las zonas más golpeadas fue el mercado de Shuk HaCarmel en Tel Aviv, normalmente abarrotado de residentes y turistas. Varios edificios residenciales fueron destruidos, y un testigo relató que el refugio cercano a su casa fue parcialmente destruido por la onda explosiva. También se reportaron impactos en una escuela en Bnei Brak y una calle residencial en Petah Tikva.
Irán, por su parte, afirmó que su ataque utilizó una táctica inédita para confundir los sistemas de defensa israelíes, como el ''Iron Dome''. Según la Guardia Revolucionaria iraní, la ofensiva logró un ''máximo impacto'' a pesar del apoyo occidental a Israel. Las autoridades iraníes informaron que los bombardeos israelíes han dejado al menos 224 muertos en Irán.











