Friedrich Merz, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), logró convertirse en canciller de Alemania tras una segunda votación clave en el Bundestag, en un hecho sin precedentes en la historia moderna del país.
A pesar de que su coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) cuenta con una mayoría parlamentaria de 12 escaños, Merz obtuvo solo 310 votos, seis menos de los 316 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en la cámara baja de 630 escaños en la primera votación.
Sin embargo, en una segunda votación llevada a cabo unas horas más tarde, el ahora nuevo canciller consiguió 325 votos para alcanzar el objetivo.
Este revés ha generado confusión política y un fuerte impacto en la credibilidad de la coalición entre la centroderecha y los socialdemócratas, firmada apenas un día antes de la votación.

El fracaso de Merz había marcado la primera vez desde 1949 que un candidato a la cancillería no lograba la mayoría en la primera votación, lo que representa una gran humillación personal y política para él.
La situación genera dudas sobre la estabilidad de la nueva alianza y pone en riesgo los planes de gobierno que buscan impulsar la economía alemana, afectada por dos años de recesión, y responder a desafíos internacionales como el sutil distanciamiento estadounidense con la OTAN y la guerra comercial impulsada por aranceles de China.
La presidente del Bundestag, Julia Klöckner, anunció que habría un nuevo intento de votación dentro de los próximos 14 días, como permite la Constitución alemana. Sin embargo, unas horas más tarde del fallido primer intento, la votación se repitió y Merz logró su cometido.










