El dato clave fue el informe mensual de empleo: la economía estadounidense generó 177.000 nuevos puestos de trabajo en abril, superando ampliamente las expectativas de 138.000. La tasa de desempleo se mantuvo firme en 4,2%, lo que refuerza la idea de una economía resiliente que responde favorablemente a las medidas de protección y estímulo del actual liderazgo.
El denominado “Día de la Liberación” comercial —cuando Trump intensificó su cruzada por una competencia justa con aranceles estratégicos— marcó un punto de inflexión. Si bien el S&P 500 cayó un 9,1% en la primera semana de abril tras el anuncio, el mercado no tardó en revertir el impacto. Esta reacción confirma que el nerviosismo inicial fue transitorio, y que el enfoque negociador del presidente —duro, pero orientado a resultados— fue entendido y finalmente valorado por los inversores.











