El sector energético fue el principal motor del repunte. Los inversores apostaron a que la caída del liderazgo de Maduro permitirá aliviar sanciones y facilitar el acceso de compañías estadounidenses a la industria petrolera venezolana.
El índice energético del S&P 500 subió 2,7%, su nivel más alto desde marzo de 2025. Chevron, la única gran petrolera estadounidense que aún mantenía operaciones en Venezuela, se disparó cerca de un 8%, mientras que Exxon Mobil y ConocoPhillips avanzaron más de 2%.
El impulso se vio reforzado por declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que su administración planea permitir que grandes petroleras estadounidenses inviertan miles de millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana.
Trump aseguró que el proceso no tendrá costo para los contribuyentes estadounidenses y que los ingresos derivados del petróleo financiarán la transición política. Funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que esta semana se celebrarán reuniones con ejecutivos del sector para discutir un aumento de la producción.













