Sucede a días de un apuñalamiento a un judío en la localidad de Golders Green
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Un edificio que funcionaba como sinagoga en Londres fue atacado en un presunto incendio intencional, según informó la Metropolitan Police. Aunque los daños fueron menores y no se registraron heridos, el episodio se suma a una preocupante serie de incidentes dirigidos contra objetivos judíos en la capital británica.
Las autoridades indicaron que el fuego fue iniciado antes del amanecer, de acuerdo con las primeras revisiones de cámaras de seguridad. La investigación está siendo llevada adelante con la participación de unidades antiterroristas, en un contexto donde múltiples ataques recientes han encendido las alarmas.
“Estamos tomando este incidente con la mayor seriedad”, señaló la superintendente detective Brittany Clark, quien destacó que, si bien el edificio ya no operaba como sinagoga desde hace años, el impacto simbólico sobre la comunidad judía es innegable. Las zonas de Tower Hamlets y Hackney, con presencia judía, se encuentran particularmente sensibles ante estos hechos.
Imágenes tras el acuchillamiento en Golders Green
Por su parte, la comandante Helen Flanagan, jefa de la unidad antiterrorista a cargo de la investigación, confirmó que se están evaluando posibles vínculos entre este incendio y otros ataques recientes que han tenido como blancos instituciones judías, israelíes e incluso espacios vinculados a disidentes iraníes.
La escalada comenzó el 23 de marzo con el incendio de cuatro ambulancias de la organización judía de emergencia Hatzola en el barrio de Golders Green. Ese mismo día, un intento de ataque con bombas incendiarias fue frustrado en una sinagoga reformista en Finchley. Desde entonces, se han registrado múltiples episodios: desde botellas con acelerantes colocadas en edificios comunitarios hasta incendios provocados en memoriales y estacionamientos.
Uno de los incidentes más graves ocurrió el 19 de abril, cuando una sinagoga en Kenton fue blanco de un ataque con bombas incendiarias. Días después, un monumento en memoria de manifestantes iraníes asesinados fue incendiado. A estos hechos se suma un apuñalamiento en Golders Green que dejó dos heridos, perpetrado por un atacante que luego fue reducido por la policía y voluntarios de seguridad comunitaria.
El patrón, aunque aún bajo investigación, apunta a una campaña de intimidación sostenida. Las autoridades han incrementado la presencia policial en las zonas afectadas, mientras crece la inquietud entre los miembros de la comunidad judía londinense, que observan con preocupación una seguidilla de ataques que, aunque en su mayoría no han dejado víctimas fatales, sí han erosionado la sensación de seguridad.