Milagro en Inglaterra: Frustraron el mayor ataque contra la comunidad judía
Terroristas detenidos en Inglaterra
porRedacción
Antisemitismo
Dos terroristas islámicos planeaban realizar un ataque masivo contra los judíos locales
Las autoridades británicas confirmaron esta semana la condena de dos extremistas islamistas que planificaban un ataque armado masivo contra la comunidad judía en Inglaterra, un complot que, de haberse concretado, habría sido uno de los atentados terroristas más mortales en la historia del Reino Unido.
El caso vuelve a poner en primer plano la amenaza persistente del terrorismo yihadista y el riesgo específico que enfrentan comunidades judías en Occidente.
Según informaron la policía y la fiscalía, Walid Saadaoui, de 38 años, y Amar Hussein, de 52, fueron hallados culpables de conspirar para llevar a cabo una masacre inspirada por el Estado Islámico (ISIS).
Armas secuestradas
Ambos planeaban utilizar armas automáticas para asesinar al mayor número posible de judíos, motivados por una ideología extremista abiertamente antisemita.
El jefe adjunto de la policía antiterrorista del noroeste de Inglaterra, Robert Potts, advirtió que el plan podría haber derivado en “uno de los ataques terroristas más letales, si no el más letal, en la historia del Reino Unido”.
Las investigaciones revelaron que Saadaoui había gestionado el ingreso clandestino al país de dos fusiles de asalto, una pistola automática y casi 200 municiones, con la intención de ampliar ese arsenal hasta alcanzar al menos 900 balas.
El complot fue desbaratado gracias a una operación encubierta: el supuesto proveedor de armas, conocido como “Farouk”, era en realidad un agente infiltrado. Este detalle fue clave para impedir que el plan avanzara hacia su fase operativa.
Los fiscales señalaron que Saadaoui admiraba abiertamente a Abdelhamid Abaaoud, uno de los responsables del atentado islamista de 2015 en el teatro Bataclan de París, que dejó 130 muertos.
En mensajes interceptados, llegó a describir aquel ataque como uno de los mayores de la historia del terrorismo, solo superado —según sus palabras— por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El caso se conoce en un contexto internacional especialmente sensible. Apenas días antes, un ataque antisemita durante una celebración de Janucá en la playa de Bondi, en Sídney, dejó 15 muertos. Aunque ISIS no reivindicó formalmente ese atentado, el grupo terrorista lo celebró públicamente, alimentando el temor a un repunte de la violencia islamista global.
Si bien el Estado Islámico ya no controla territorios extensos como lo hacía hace una década en Irak y Siria, las autoridades europeas advierten que la organización y sus afiliados siguen siendo una amenaza activa, especialmente a través de la radicalización en línea y la incitación a ataques contra objetivos judíos e israelíes.
Para Israel y las comunidades judías de la diáspora, estos hechos refuerzan una realidad conocida: el antisemitismo violento y el terrorismo islamista continúan siendo desafíos globales que requieren cooperación internacional, inteligencia activa y una postura firme frente al extremismo.