El presidente de Estados Unidos exige que el programa nuclear sea parte de cualquier acuerdo
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su descontento con la última propuesta de alto el fuego presentada por Irán, al considerar que el régimen iraní evita abordar el punto que Washington considera innegociable: el futuro de su programa nuclear.
Trump no rechazó de plano la iniciativa iraní durante una reunión celebrada el lunes con sus asesores, pero dejó claro que la Casa Blanca sospecha que Teherán está negociando de mala fe.
El mandatario considera insuficiente cualquier propuesta que no incluya un compromiso explícito de abandonar el enriquecimiento de uranio y renunciar definitivamente a la búsqueda de armas nucleares.
El Estrecho de Ormuz
Desde Washington señalaron además que la administración estadounidense prepara una contrapropuesta que podría presentarse en los próximos días. La portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, evitó entrar en detalles y sostuvo que Estados Unidos “no negociará a través de la prensa”, aunque remarcó que las “líneas rojas” de Washington ya fueron comunicadas con claridad.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue todavía más categórico y calificó la propuesta iraní de “inaceptable”. Sus declaraciones llegaron luego de reportes que indicaban que Irán buscaba un acuerdo limitado centrado en la reapertura del Estrecho de Ormuz y el fin de la guerra, dejando para más adelante cualquier discusión sobre el programa nuclear.
La postura estadounidense refleja la creciente preocupación occidental frente al avance nuclear iraní. Aunque Teherán insiste en que no busca desarrollar armas atómicas, el régimen ha enriquecido uranio a niveles sin aplicación civil conocida y ha dificultado la supervisión internacional de sus instalaciones nucleares.
Mientras tanto, la presión económica sobre Irán continúa aumentando. Informes citados por el Wall Street Journal indican que el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos el 13 de abril está golpeando severamente las exportaciones petroleras iraníes. Al menos seis buques cargados con crudo fueron obligados a regresar a Irán en los últimos días, mientras el país acumula reservas de petróleo a un ritmo alarmante.