Según reportes periodísticos, Hamás ha comenzado a trasladar a algunos de los rehenes que mantiene cautivos en la Franja de Gaza hacia la superficie, con el objetivo de obstaculizar las operaciones terrestres de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Ciudad de Gaza.
De acuerdo con fuentes palestinas, parte de los secuestrados estarían retenidos en viviendas particulares, mientras que otros fueron llevados a tiendas de campaña.
El informe también señala que la organización terrorista prepara lo que denomina una “emboscada de legitimidad”, cuyo propósito es provocar víctimas civiles para aumentar la presión internacional contra Israel y así frenar la ofensiva militar.

Hamás intensifica sus esfuerzos para impedir que los residentes del norte de Gaza evacuen hacia el sur, donde se encuentran las zonas humanitarias designadas.
Para ello, utiliza amenazas directas, campañas mediáticas que instan a permanecer en los hogares, e incluso violencia contra quienes intentan huir, incluyendo amenazas de ejecución.








