Según estimaciones de la ONU citadas en medios israelíes, más de 280,000 gazatíes ya abandonaron Ciudad de Gaza tras estas advertencias.
En preparación para el inminente enfrentamiento terrestre, Hamás nombró a varios comandantes para dirigir la resistencia en el terreno. Entre ellos se encuentran Izz al-Din Haddad, responsable del ala militar; Raed Saad, jefe de operaciones; Muhammad Odeh, al frente de inteligencia; y Mohand Rajab, veterano comandante de la Brigada de Gaza.
Sin embargo, informes de la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT) revelan que, al mismo tiempo que Hamás empuja a la población a permanecer bajo fuego cruzado, sus propios altos cargos intentan escapar de Gaza.
Esta contradicción confirma la estrategia del grupo: utilizar a los civiles como escudos humanos, mientras sus líderes buscan salvarse.
La situación en Gaza refleja una vez más la dinámica que ha caracterizado el conflicto: mientras Israel advierte y abre corredores humanitarios, Hamás responde con tácticas que exponen deliberadamente a la población civil para sus fines propagandísticos.