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La Corte Suprema izquierdista obligó al Senado a abrir una Comisión Parlamentaria para investigar a Bolsonaro por su gestión de la pandemia

A través de una medida cautelar, la Corte Suprema brasileña le ordenó al Senado que abra una Comisión para quitarle la gestión de los fondos al gobierno federal e investigar su uso hasta el momento.

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Por decisión del juez de la Corte Suprema Luis Roberto Barroso, se le impondrá al Senado la creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el Covid-19 (CPI-COVID) para investigar formalmente la actuación del gobierno federal durante la pandemia y el rol que tuvo el presidente Jair Bolsonaro.

Esta propuesta, impulsada por partidos de izquierda, había sido denegada por el Senado, donde el máximo mandatario mantiene el apoyo de una mayoría en alianza con el Centrao (un bloque de partidos políticos de centro) pero ahora deberá ser adoptada forzosamente por decisión del Poder Judicial.

Barroso concedió una medida cautelar en un recurso presentado el mes pasado por los senadores Alessandro Vieira (Cidadania-SE) y Jorge Kajuru (Cidadania-GO) y liberó la cuestión para que se juzgue de forma colegiada inmediatamente en el pleno virtual del STF.

La Comisión comenzó a operar este martes 13, día en que el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco (DEM-MG), leyó oficialmente la petición de crear el comité y debió complacer el pedido judicial.

Para Pacheco, “no es el momento para un CPI porque tendrá un papel politizado que servirá de antesala para las discusiones del 2022“, año en el que el país deberá ir a unas nuevas elecciones presidenciales, y agregó que cree que la izquierda pidió esta Comisión para usar de “palanqueo político” y propulsarse con largos discursos en contra de Bolsonaro.

Rodrigo Pacheco, Presidente Pro-Tempore del Senado, aliado de Bolsonaro.

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El presidente Jair Bolsonaro dijo este sábado que la CPI-COVID que se instalará en el Senado está hecha por la izquierda para “perseguir” y “derribar” a su gobierno. Criticó que la idea inicial de la Comisión sea investigar al gobierno federal y argumentó que para tal caso los alcaldes y gobernadores también deberían tener sus acciones escrutadas.

Cabe recordar que la misma Corte Suprema decidió a mediados del 2020 que el gobierno federal no tendría el poder para imponer o sacar cuarentenas y cierres de fronteras, y que este poder quedaría totalmente en manos de los gobernadores estatales.

Este CPI está hecho por la izquierda para perseguir y obstaculizar mi gobierno. Esta izquierda que nunca hizo nada por Brasil. Conozco a algunos senadores, he hablado con algunos, la idea es investigar a todos, sin ningún problema“, dijo en una de sus entrevistas populares en las puertas de la casa de gobierno.

El Presidente además agregó que la idea de la CPI no es hacer justicia: “¿Quieren hacer justicia? ¿Quién desapareció con el dinero, fui yo? Fue para preparar la red de hospitales, ¿Cuántos se prepararon? Si van a hacer una CPI, hay que investigar a todos“.

Además, dio una argumentación constitucional por su rechazo a esta Comisión, y calificó todo el hecho como una “injerencia de la Suprema Corte en el Senado“. Para él, el asunto debería tratarse internamente en la Legislatura.

La ley nació para todos. Las interferencias, por desgracia, siguen existiendo, en mi gobierno mucho y ahora había una en el Senado. Esto es “interna corporis”, la Justicia no tiene que estar metiéndose en todo así“, aseguró. 

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Brasil

Gracias a la baja de impuestos de Bolsonaro, Petrobras vuelve reducir el precio del combustible

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La petrolera estatal anunció una nueva rebaja del 4,9% sobre las tarifas percibidas por el consumidor en la estación de servicios, luego de una baja de impuestos y de la caída de precios a nivel internacional.

La empresa Petrobras anunció una nueva rebaja tarifaria del 4,9%. El precio final percibido por los consumidores cae a 3,53 reales por litro de gasoil, cuando antes de los anuncios los brasileños abonaban hasta 3,71 reales por litro.

El precio percibido por los consumidores es el más bajo registrado desde el mes de marzo, en medio del estallido energético por la guerra entre Rusia y Ucrania. A su vez, se trata de la tercera caída en menos de un mes, después de los recortes anunciados el 19 y el 28 de julio respectivamente.

Los nuevos precios de referencia responden a un reajuste de precios relativos que tiene por origen la caída de las commodities a nivel internacional. La petrolera estatal se limitó a trasladar la volatilidad externa (en este caso favorable) hacia los precios internos, del mismo modo en que lo haría una empresa privada.

Se debe tener en consideración que el precio del barril de petróleo a nivel internacional se desplomó desde los US$ 140 en marzo para luego llegar a los US$ 106 en la actualidad. De no trasladarse las rebajas correspondientes, la empresa enfrentaría una disminución contraproducente de la demanda energética.

Pese a los mecanismos de control impulsados por Jair Bolsonaro, la política de precios de la empresa continúa marcando una vinculación taxativa entre los precios domésticos y los precios internacionales.

Este sistema se encuentra en vigencia desde el año 2016 y fue mantenido por la gestión de Bolsonaro, en contraste con el sistema obsoleto y autárquico que se mantenía anteriormente bajo la gestión socialista de Dilma Rousseff.

Se estima que la medida anunciada tendrá un impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de agosto. El mes de julio registró una histórica deflación de hasta el 0,68%, en gran medida impulsada por una rebaja en los precios del combustible.

El Gobierno de Bolsonaro colaboró con la rebaja de precios a partir de una fuerte quita de impuestos para reordenar la estructura de precios relativos, y abaratar así la energía en relación al precio de otros bienes y servicios.

Las ventajas a raíz de los términos de intercambio con los precios de la energía, y la mejor administración de Petrobras bajo la gestión Bolsonaro, permiten avanzar con los planes de privatización.

El nuevo ministro de Minas y Energía, Adolfo Sachsida, solicitó oficialmente la incursión de estudios tendientes a producir los cambios legales necesarios para transferir Petrobras a manos privadas, maximizando así la capitalización de la empresa.  

“Como mi primer acto de gestión solicito también el inicio de los estudios tendientes a la propuesta de cambios en la ley necesarios para la desestatización de Petrobras“, anunciaba Sachsida en mayo. 

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Brasil

Mientras baja la inflación, la actividad económica de Brasil creció a una tasa récord en junio y llegó al nivel más alto en 7 años

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El indicador mensual de la actividad económica se expandió casi tres veces más de lo que estaba previsto. La economía creció un 3% desde junio de 2021, y un 2,9% en lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro.

El Banco Central de Brasil confirmó que la actividad económica se expandió un 0,69% en el mes de junio, según la serie desestacionalizada del indicador mensual. El dato efectivamente relevado superó holgadamente a todas las proyecciones de mercado, ya que se esperaba alcanzar una expansión de sólo el 0,25%.

El nivel de actividad correspondiente al segundo trimestre del año registró un incremento del 0,57% en comparación con el trimestre inmediatamente anterior. Esto marca una fuerte aceleración si se compara con las variaciones registradas entre el primer trimestre de 2021 y el último del año 2020.

La serie desestacionalizada de la actividad económica mensual muestra un fuerte crecimiento del 3,09% en comparación contra el mes de junio del año pasado, y una expansión del 2,18% comparando los primeros 6 meses de 2022 en relación a los primeros 6 meses de 2021.

La economía de Brasil tuvo un importante dinamismo a partir de octubre del año pasado, después de una abrupta interrupción del crecimiento en marzo de ese año. Entre septiembre de 2021 y junio de 2022 la actividad mensual tuvo un repunte del 3,14%.

Esta dinámica expansiva se produjo incluso a pesar del incremento de la tasa de política monetaria llevada adelante por el Banco Central de Roberto Campos Neto. La tasa SELIC trepó del 6,5% nominal anual en octubre de 2021 al 13,25% en junio de 2022, y desde agosto alcanzó el 13,75%.

En lo que va de la gestión de Jair Bolsonaro como presidente y Paulo Guedes como ministro de Economía, la actividad económica brasileña acumuló un crecimiento del 2,91%. Los actuales niveles de actividad son los más elevados desde abril de 2015, cuando la economía de Brasil se derrumbaba hacia el final del mandato de Dilma Rousseff.

Actividad económica mensual de Brasil entre 2013 y 2022.

El promedio de 12 meses sobre la serie desestacionalizada evidencia que la economía continúa con la tendencia de crecimiento que había antes de la pandemia, y revirtiendo parcialmente los efectos de la crisis heredada por el PT.

Las proyecciones de crecimiento para fin de año mejoraron considerablemente. Mientras que en enero los mercados financieros y las consultoras esperaban una tenue expansión de sólo el 0,3% para 2022, ahora se proyecta alcanzar un piso de por lo menos 2% anual.

La recuperación de la economía produjo un fuerte impacto sobre el mercado laboral, una conexión que se vio aceitada en mayor medida por las políticas de flexibilización regulatoria llevadas a cabo por Bolsonaro. El desempleo cayó al 9,3% en el trimestre finalizado en junio, y hasta el 9,16% según la serie desestacionalizada del indicador.  

A la par del mejor nivel de actividad desde 2015, las cifras en torno a la desocupación abierta son las más bajas desde enero de 2016. La proporción de personas desocupadas en relación a la población activa cayó un 3,5% en lo que va de la administración de Bolsonaro

Desocupación de Brasil entre 2012 y 2022.

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Brasil

Brasil acumula una inflación del 4,7% en lo que va del año, una de las más bajas del mundo

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Los precios minoristas en Brasil acumularon un alza por debajo de las proyecciones para los primeros 7 meses del año, y la inflación es inferior a la de la Unión Europea e incluso Estados Unidos.

La independencia del Banco Central de Brasil y el ajuste fiscal llevado a cabo por el Gobierno de Jair Bolsonaro finalmente rindieron sus frutos sobre la inflación. Los precios minoristas registraron una caída del 0,68% en el mes de julio, la cifra más baja jamás registrada desde 1980.

La inflación interanual del país cayó abruptamente del 12% al 10% en el acumulado de 12 meses entre julio de 2021 y el mismo mes de este año. Brasil se convirtió en el único país capaz de registrar deflación en el mes de julio.

Mientras tanto, los precios minoristas acumulan un alza de solo el 4,77% entre enero y julio de este año, una cifra inferior al 5% que proyectaban los mercados financieros, y una de las más bajas del mundo cuando se la compara con grandes mercados como el de Estados Unidos, Europa, India, Rusia o China.

La inflación acumulada de Brasil es incluso inferior a la que registra el promedio de la Unión Europea, que alcanzó el 5,3% en julio. También fue menor a la cifra registrada para España (5,8%), Alemania (6,6%), Reino Unido (5,8%), Italia (6%), Portugal (7,3%), Austria (5,3%), Bélgica (6,3%), Grecia (6,3%) y Dinamarca (7,8%), entre otros países.

La variación acumulada en los primeros 7 meses fue comparativamente baja en relación a otras economías desarrolladas no europeas, como Canadá (6,2%) e incluso los Estados Unidos, que llegó a acumular una inflación de hasta el 6,3% desde el mes de enero.

La experiencia brasileña marca un importante precedente sobre los efectos de las políticas económicas ortodoxas sobre la política fiscal y la monetaria, en contraste con experiencias marcadamente heterodoxas como las aplicadas en Argentina, Irán o Líbano.

La inflación en Argentina alcanzó el 71% interanual en julio. Solamente en ese mes los precios aumentaron un 7,4% en contraste con la deflación del 0,68% en Brasil, y entre enero y julio de 2022 los precios argentinos acumularon un incremento del 46,2% en contrate al 4,77% de Brasil.

El Gobierno de Bolsonaro impulsó una ley para dotar de completa independencia al Banco Central de Brasil a la hora de delimitar el curso de la política monetaria. El presidente de la institución, Roberto Campos Neto, dispuso un aumento de la tasa SELIC al 13,75% nominal anual, logrando conquistar la credibilidad de los mercados.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía Paulo Guedes impulsó un fuerte ajuste fiscal. El déficit primario del Gobierno federal fue completamente eliminado a partir de enero, incluso incluyendo el resultado operativo del Banco Central. El equilibrio primario del sector público federal no se registraba en Brasil desde el año 2014. 

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