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Ecuador

El derechista Guillermo Lasso mantiene el primer lugar en las encuestas rumbo a las elecciones de 2021 en Ecuador

El candidato de centro-derecha liberal, Guillermo Lasso se posiciona como favorito para las elecciones presidenciales del 2021 en Ecuador, superando a los candidatos del correísmo, quienes intentan boicotear su candidatura

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El candidato a la presidencia de la República del Ecuador, el centro-derechista Guillermo Lasso, se posiciona primero en los últimos sondeos, según la encuestadora CEDATOS. El líder del Movimiento Político Creando Oportunidades (CREO) encabeza la percepción de quién ganará las elecciones presidenciales de 2021, con un 33% a nivel nacional.

Lasso, quien ha formado una coalición con el Partido Social Cristiano (PSC) luego de que Jaime Nebot (líder del partido) declinara su candidatura, espera lograr el triunfo en el proceso electoral del próximo 7 de febrero, presentándose como el principal candidato de la derecha quien viene a terminar con los fracasos de las políticas del correísmo a lo largo de estos años. 

A inicios del mes de agosto, las encuestas señalaban una ventaja mínima de Guillermo Lasso sobre el ex vicepresidente del país, Otto Sonnenholzner (17,2% y 16% respectivamente). Sin embargo, Sonnenholzner declinó su candidatura el 20 de agosto, pese a las peticiones de varios de sus simpatizantes para continuar en la contienda electoral.

Otro de los candidatos de la derecha ecuatoriana, Álvaro Noboa (9,7% en encuestas de agosto) también declinaría su candidatura dos días después del anuncio de Sonnenholzner, por lo que Lasso ha obtenido una ventaja significativa de cara al proceso electoral del 2021.

Mientras tanto, el economista Andrés Arauz, candidato del correísmo por el Partido Unión Nacional de la Esperanza (UNES) ha obtenido un 16% en la encuesta de CEDATOS, y en tercer lugar, el candidato Yaku Pérez, del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, brazo político de la indigenista CONAIE, involucrado en los disturbios de octubre del año pasado.

En un escenario de segunda vuelta electoral, el candidato Lasso también obtendría la victoria frente al correísmo. Según una encuesta de Eureknow, el empresario obtendría un 57% de los votos, frente a un 43% de Arauz, y un 55% en favor de Lasso, en caso de enfrentar a Yaku Pérez.

Lasso tiene su bastión en Guayaquil, donde todas las encuestadoras lo dan obteniendo entre un 40% y un 50% de los votos. En el resto del país, obtendría alrededor de 30% en una elección general, y el apoyo total de todas las fuerzas anti-correístas en caso de ir a un balotaje.

Gráfico de CEDATOS del mes de septiembre, encuesta nacional.

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Cuatro binomios presidenciales fueron inscritos ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), incluyendo los binomios de Lasso-Borrero y Arauz-Correa, este último inscrito de manera virtual ante el órgano electoral, algo prohibido por la Ley, ya que los candidatos deben inscribirse de manera presencial, algo que no hizo Correa debido a su exilio en Bélgica, huyendo de la justicia ecuatoriana y evitando pagar su condena por el “Caso Sobornos”.

Así, Araúz irá con el periodista de extrema izquierda, Carlos Rabascall de candidato a vicepresidente en lugar del prófugo Correa. Por lo tanto, sin el arrastre de Correa entre los más fanáticos de su movimiento, los números de Aráuz podrían ser más bajos que los encuestados.

Luego de inscribir su candidatura, Lasso aseguró que con este acto, ha comenzado el cambio para mejorar la economía ecuatoriana, y para ello ha apostado por la juventud, un sector importante para el rescate de la economía y el desarrollo del país.

“Si queremos un Ecuador moderno, necesitamos que los jóvenes de hoy cuestionen, critiquen, provoquen, reflexionen, analicen y propongan luego de sus investigaciones. Necesitamos jóvenes libres, que busquen y encuentren soluciones, y la educación es el pilar fundamental para estimular toda su capacidad”

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Lasso ha prometido reactivar la inversión pública y la privada: para sectores como el petrolero, energético, y minero, se harán alianzas público-privadas, respetando los acuerdos con los inversionistas e impulsando acuerdos bilaterales de inversión. Para un país cuyo gobierno socialista ha intentado expropiarlo todo, este capitalismo mixto sería un cambio radical en el país, aún luego de la privatizaciones de Lenin Moreno.

Lasso, además, ha prometido ayudar a los sectores agropecuarios y ganaderos, a través de créditos otorgados por el Banco de Fomento y organismos multilaterales.
El candidato ha asegurado que las 400 empresas que posee el Estado ecuatoriano deben liquidarse, venderse o hacerlas más eficientes con contratos con empresas privadas, para que el país deje de desperdiciar recursos en entidades que generan pérdidas a los contribuyentes. 
En el área educativa prometió dar libertad a las universidades para generar sus programas educativos, además de otras reformas en el sistema. Mientras que en el área sanitaria pretende delegar funciones a su vicepresidente, el doctor Alfredo Borrero, haciendo énfasis en la medicina preventiva y en la lucha que ambos dieron en Guayaquil, sin atentar contra las libertades de los ecuatorianos.
Lasso también considera que la falta de empleo ha sido la mayor herida social que ha tenido el país, y que será uno de los mayores desafíos del próximo gobierno. Es por eso que ha prometido la generación un millón de empleos sobre la base de la inversión pública y la privada a lo largo de su mandato.
Sobre la necesidad de una reforma tributaria, aseguró que este hecho no se puede descartar, puesto que el país necesita recuperarse de esta crisis. 

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Ante la buena aceptación que ha tenido Guillermo Lasso entre los ecuatorianos, a pesar de las enormes campañas de difamación que le han hecho en su contra, el correísmo pretende boicotear su candidatura. La semana pasada, el movimiento Unión por la Esperanza presentó una impugnación ante el CNE, debido a los supuestos vínculos del empresario con paraísos fiscales. 

Según el partido UNES, los hijos de Lasso integran el directorio de una empresa que tiene sede en Panamá, y que la empresa en cuestión es propiedad de Lasso, “trasladándola a terceros cada vez que se postula a un cargo de elección popular“.

“En 2017, los ecuatorianos prohibieron que cualquier ciudadano que posea bienes o capitales en paraísos fiscales, ya sea por sí mismo, a través de su cónyuge o de sus hijos no emancipados, pueda aspirar a ocupar un cargo público”, aseguran el comunicado de dicho partido

Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral rechazó la objeción a la candidatura de Lasso, y ha sido oficialmente inscrito ante el órgano electoral. En su cuenta de Twitter, el CNE publicó el siguiente mensaje:

“El pleno niega recurso de objeción presentado por el procurador de la alianza Unión por la Esperanza, y aprueba la calificación de la candidatura del binomio presidencial de la alianza CREO 21- PSC 6, al no encontrarse incurso en las inhabilidades establecidas en la ley”

En sus dos participaciones como candidato presidencial en el pasado, Guillermo Lasso no había liderado nunca una encuesta, por lo que se puede ver cómo Ecuador ha empezado a alejarse del socialismo. Eso sí, hay que recordar que Rafael Correa y sus aliados publicaban encuestas falsas para manipular a la población y favorecer a Alianza PAIS, su antiguo partido político. 

La oportunidad que tiene Guillermo Lasso es única. Mantener un pensamiento de apertura es fundamental para lograr un verdadero cambio en Ecuador, y evitar los errores de candidatos como Mauricio Macri y Sebastián Piñera, quienes defendían el libre comercio para llegar al poder, y luego, traicionaron a sus electores y al país, entregando en bandeja de plata el poder a la izquierda radical, que continúa socavando la democracia en la región.


Por Charly Castillo, para La Derecha Diario.
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Economía

Ecuador se lanza a privatizar: El presidente Lasso acelera la venta de 45 estaciones de servicio de Petroecuador

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El Gobierno ecuatoriano se prepara para dar los primeros pasos en la privatización del sector petrolero. Se desmantelan los decretos obsoletos que declararon a las estaciones de servicio estatales como “estratégicas” durante el Gobierno de Rafael Correa.

La administración de Guillermo Lasso se compromete con la disciplina fiscal y la limitación del “Estado empresario” en Ecuador, una función que se desempeñó deficientemente a lo largo de la historia del país.

Se determinó la puesta en marcha de la privatización de 45 estaciones de servicio que corresponden a la enigmática empresa estatal Petroecuador, que monopoliza la mayor parte de las operaciones en el mercado doméstico de hidrocarburos desde 1971, bajo diversas formas administrativas que fueron cambiando con el paso de los años.

La desestatización de los hidrocarburos fomentaría la competencia en favor de los usuarios, y alentaría la capitalización del sistema al quedar eliminadas las trabas a la oferta agregada de la economía. 

En una primera etapa se busca privatizar los servicios de distribución del combustible a través de las estaciones de servicio, para luego dar paso a la privatización definitiva de la explotación de las actividades primarias. 

La estrategia es similar a la que fue llevada a cabo por el presidente Jair Bsolonaro en Brasil, ya que antes de presentar los primeros programas para privatizar Petrobras (una maniobra que quedó completamente anulada con el resultado electoral) primero fue privatizada la distribución del combustible con la venta de Br-Distribuidora en 2021

El presidente Lasso da marcha atrás con los decretos lanzados por Rafael Correa, que pretendían dar un estatus especial a Petroecuador y declararon sus servicios como “estratégicos” bajo la órbita de la administración estatal. 

Paralelamente, Lasso impulsa la desregulación del sector energético, quitándole el monopolio estatal a Petroecuador y permitiendo así la entrada de la iniciativa privada en la inversión de proyectos productivos. 

El sector privado ya cuenta con presencia en hasta 11 proyectos energéticos licitados en 2022, los cuales contribuirán enormemente en aumentar la producción de petróleo y gas natural del país en los próximos años. 

La ofensiva por las privatizaciones también llegó al sector financiero, aunque aún sin mayores éxitos. El Gobierno ecuatoriano busca activamente la privatización del Banco del Pacífico, la entidad financiera estatal más importante del país y la segunda en términos de utilidades. Sin embargo, la iniciativa tuvo que demorarse debido a la falta de oferentes dispuestos a aceptar las condiciones de venta. 

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Economía

Reforma económica en Ecuador: El presidente Lasso eliminó el déficit fiscal en solo 17 meses

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La administración reformista logró eliminar por completo el déficit financiero del Estado en tiempo récord, y Ecuador ya registra un holgado superávit primario de más de 2 puntos del producto. Se recupera la recaudación y disminuye el gasto público.

El presidente Guillermo Lasso se compromete con la reforma económica del Ecuador y consolida la responsabilidad fiscal en el país. El resultado consolidado del Gobierno general registró un muy modesto déficit de tan solo el 0,12% del PBI al término del segundo trimestre del año, logrando así casi la completa eliminación de los desequilibrios. 

De esta manera, la administración produjo una histórica reducción de 7,3 puntos del PBI desde que se hizo cargo del Gobierno en mayo del año pasado. La corrección de las finanzas públicas se produjo en tiempo récord, tan solo en 17 meses de gestión. No se observaba un ajuste fiscal semejante desde el proceso de dolarización en el año 2000

Así como Brasil bajo la gestión de Bolsonaro, aunque en menos tiempo y con un país en una peor situación económica, Lasso puso en orden las cuentas públicas y recuperó a Ecuador de una década de despilfarro del gasto público.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el Ecuador llegará a un superávit financiero consolidado del 0,87% del PBI para diciembre de 2022, y casi 2 puntos del producto para diciembre del año próximo. 

Bajo este sendero de reducción, el Riesgo País dejó de aumentar y se estabilizó en los 1.446 puntos básicos. El Gobierno pretende volver a conquistar la credibilidad en el país y continuar rebajando la prima de riesgo.

Descontando el pago por servicios de la deuda pública, Ecuador registró un fuerte superávit primario del 2% del PBI al término de la primera mitad del año, y el FMI pronostica que llegará al 2,32% para diciembre, 3,4% para 2023 y 3,5% para 2024. La solvencia fiscal es la piedra angular para la estabilidad financiera del país y el mantenimiento del régimen monetario configurado en la dolarización. 

El gasto público total del Gobierno general disminuyó del 36,54% del PBI en 2020 al 35,18% para la proyección del año 2022. Al mismo tiempo, la recaudación total recuperó los niveles que tenía antes de la pandemia. 

Resultado fiscal financiero de Ecuador entre 2011 y 2022.

La administración Lasso anunció un paquete fiscal mixto, compuesto entre reducciones impositivas sobre tasas particularmente distorsivas, y compensaciones en aumentos sobre otros impuestos más convencionales.

Se determinó una rebaja gradual del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) de 0,25% por trimestre, hasta su completa eliminación para 2023. Fue eliminado el impuesto especial sobre las utilidades de las microempresas, que tenía una alícuota del 2% y fue creado por el expresidente Lenin Moreno, y se estudia la posibilidad de eliminar el impuesto a la herencia en el país

En compensación, el Gobierno de Lasso aumentó la tasa marginal máxima del impuesto a las Ganancias para personas físicas del 35% al 37%, que alcanza a personas con ingresos anuales superiores a los US$ 25.000.

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Ecuador

Golpe de Estado Ecuador: El terrorismo indígena atacan camiones de alimentos, ambulancias, centrales eléctricas y suministro de agua

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Los terroristas indígenas piden más salud y atacan ambulancias, piden menores precios de alimentos y atacan camiones de alimentos, y tratan de destruir el gobierno de Lasso.

Si uno ve el mapa, Ecuador es un oasis en medio de un subcontinente cada vez más teñido de rojo. No obstante, aunque parezca que el triunfo de Lasso en 2021 solucionó los problemas del país, la realidad es otra. Ecuador está en medio de un golpe de Estado orquestado en nombre de la “lucha indígena”.

En teoría, el “Paro Nacional” lucha contra el elevado costo de vida, la falta de medicinas en los hospitales públicos y la falta de empleo. Pero en la práctica, por medio de amenazas, los paralizadores no dejan trabajar a la sociedad civil.

Lo que están alegando es buscar más trabajo, más salud y más educación, pero han cerrado los colegios, bloquean y destruyen las ambulancias, y no permiten trabajar a la gente. Si un taxi se atreve a salir, lo prenden fuego, si un bus se atreve a transitar, lo sacan a palazos, tanto al vehículo como a los pasajeros.

Los taxis han sido incendiados, los buses y los pasajeros abordo detenidos a palazos. Ni las ambulancias se han salvado. Dada la escasez, que ha causado la falta de circulación de vehículos, los precios se han encarecido. De manera que mientras exigen pagar menos, obligan al pequeño comerciante a vender a más.

Y lo más contradictorio es que han llegado a destruir, desperdiciar y desparramar alimentos básicos, incluida la leche, en un país donde 27% de niños menores de 2 años sufre desnutrición crónica. La situación es aun peor para la la niñez indígena: 39% padece desnutrición crónica.

En lugar de garantizar alimentos a la comunidad, manifestantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), le negaron el acceso a conductores y pasajeros de 600 camiones de alimentos y vehículos particulares.

Un centenar de militares se dirigieron hasta la ublicación para liberar a los civiles y los alimentos para la población, pero fueron emboscados, atacados y golpeados brutalmente por los terroristas de la CONAIE.

Sucedió la noche del jueves 23 de junio, en las afueras de Quito, en Nanegalito. Decenas están heridos, 17 están en estado grave de salud y al menos 5 están secuestrados.

Luego de 11 días de movilizaciones la violencia no ha disminuido, al contrario. Estos incidentes sucedieron nada menos que después que el gobierno cedió ante varias de las demandas de los indigenistas, entre ellas entregar la Casa de la Cultura (CCE).

Pues la policía tomó el control del lugar luego que recibieron una denuncia de actividad irregular ahí un domingo por la noche. La izquierda política llamó “dictadura” a esta medida.

No obstante, pasa por alto como la CCE sirvió como centro de operaciones para el movimiento indigenista en octubre del 2019, cuando soplaron las “brisas bolivarianas” en Ecuador, Chile y Colombia. Allí mantuvieron secuestrados a policías y civiles.

De manera que para buena parte de la sociedad civil fue indignante ceder ante el terrorismo. Pues en lugar de facilitar el acceso el diálogo, envalentonó a los paralizadores y el tiempo les dio la razón.

Pero no se quedaron de brazos cruzados. Ciudades como Ambato y Quito se levantaron contra el vandalismo, el chantaje y el terrorismo. En Ambato los supuestos defensores del agua y el medio ambiente contaminaron el agua de la ciudad. También intentaron quitarle suministro eléctrico a la población pero, fueron detenidos.

Quito por su parte llenó las calles con la bandera del Ecuador y una bandera blanca como símbolo de paz, un reclamo cada vez más recurrente como alternativa a la violencia que se vive.

A diferencia de las marchas indigenistas, en las marchas en defensa de Quito, se canta el himno y se ondea la bandera nacional. Pues ese está al servicio de la patria. Como tal, la policía y las Fuerzas Armadas son celebradas con aplausos y palabras de gratitud por los manifestantes a lo largo de la ruta.

La ideología detrás de la paralización

Tal como opera Black Lives Matter en Estados Unidos, el indigenismo desde México hasta Argentina busca aplicar la lucha de clases del socialismo a la guerra étnica.

Chile y Argentina conocen bien lo que es el indigenismo y su funcionalidad al separatismo, por medio de los mapuches. En el caso de Ecuador, es aun más intenso en cuanto las poblaciones no se limitan a una región y numéricamente son muchos más.

La interseccionalidad del neomarxismo propone no una resolución de conflictos sino, lo que en términos orwellianos sería, la guerra perpetua. Pues, a diferencia de los supuestos “transraciales” y “transgénero”, las personas no pueden modificar su sexo ni su grupo étnico.

Aquí juega a su vez un rol clave el determinismo darwiniano y su funcionalidad al socialismo. Al ser el libre albedrío un concepto cristiano, el materialismo marxista lo rechaza y adopta la idea que para la lucha de clases el que nace pobre muere pobre. Pues ya está genéticamente comprometido para ese fin. Al no poder valerse por sí mismo, entonces el pobre debe depender del Estado o bien de la revolución, según la etapa en la cual esté.

Esta teoría aplicada al indigenismo, hará que el indígena, sobre todo el rural, crea que él es pobre porque otro es rico y que no podrá salir de la pobreza. Ya que esa es su supuesta condición de nacimiento.

Comunismo indoamericano o barbarie” amenazó Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su obra Estallido.

Con el triunfo del exguerillero Gustavo Petro en Colombia, Ecuador pareciera ser de los pocos rincones que no sucumbieron ante la izquierda radical en la región. Sin embargo, la realidad es otra.

El presidente Lasso insiste en no ser ni de izquierda ni derecha. Y su gobierno lo ha demostrado. Bajo la consigna “Gobierno del encuentro”, por quedar bien con todos, no queda bien con nadie.

Sin embargo, en las manifestaciones por la paz, el respaldo al mandatario fue unánime. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas y Policía.

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