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México

El histórico PAN mexicano da su apoyo al Ingreso Básico Universal y completa su giro a la izquierda

Descolocados tras la alianza entre López Obrador y Trump, el histórico partido de centro-derecha liberal ha completado su giro a la izquierda con su anuncio de que apoyarán el Ingreso Básico Universal, en un mensaje en lenguaje inclusivo.

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En el marco de la celebración de sus 81 años de historia, el pasado 22 de septiembre el Partido Acción Nacional de México (conocido popularmente como PAN) ha anunciado su respaldo a la consulta popular del Ingreso Básico Universal que promulga la oposición, afianzando el giro del partido hacia la izquierda con el objetivo de captar votos previo a las elecciones federales del próximo año. 

El presidente del partido, Marko Cortés Mendoza, señaló que con ésta iniciativa el partido ratifica su perspectiva al futuro, su batalla constante “por tener un México solidario, con oportunidades para todos y competitivo en el mundo“. 

El dirigente panista afirmó que, “si se consolidan todos los programas sociales y se enfoca correctamente el gasto gubernamental federal, financieramente sí es posible que se destinen para aquel fin los 3.207 pesos mensuales (unos 144 dólares) a todos los mexicanos.” El Ingreso Básico Universal supone una masiva emisión monetaria para asegurarle todos los meses un monto fijo de dinero a los 126 millones de mexicanos.

El PAN, un partido históricamente representante del liberalismo económico y el conservadurismo social, ha pegado un giro sin precedentes en los últimos años hacia el progresismo. La dirigencia del Partido no ha sabido cómo reaccionar a la victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y en respuesta, se han ubicado en las antítesis de su histórica agenda; un pseudo socialismo económico y progresismo social.

Mientras el gobierno de AMLO no rindió apoyo a quienes perdieron su trabajo y cerraron sus negocios por la pandemia y la crisis económica, la oposición no ha tenido mejor idea que obligar al Estado a implementar un absurdo Ingreso Básico, propuesto por filósofos neo-clásicos que piensan que el dinero no es neutral y una masiva inyección así no cambiaría todos los precios relativos de la economía para ajustarse y dejar sin efecto el Ingreso. Desde el PAN invitaron a todos los mexicanos a “respaldar la consulta, para reactivar la economía y para disminuir la pobreza” 

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El líder del partido también agradeció a los senadores de los partidos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido de la Revolución Democrática (PRD, antiguo partido del presidente AMLO), Movimiento Ciudadano (MC) y a 2 senadores de Morena (actual partido de AMLO) por haber firmado la solicitud, y apoyar al partido con la medida. 

Utilizando el lenguaje inclusivo, garantizó que la medida se aplicará sin sesgos partidistas, para que las y los trabajadores puedan recuperar su empleo y ya no cierren más negocios”. 

“Estamos convencidos que el Ingreso Básico Universal puede ser una herramienta eficaz para reactivar el mercado interno, para combatir la pobreza, para reducir la desigualdad, fomentar la creatividad y el emprendimiento de negocios (…) Si otros países lo están haciendo, nosotros también podemos hacerlo, solo falta la voluntad política de López Obrador y de su actual mayoría en el Congreso”.

Lo que Marko Cortés oculta es que si bien es cierto que países como Estados Unidos o Alemania han repartido cheques a una gran parte de la población, sin discriminar entre beneficiarios de planes sociales o no, estas han sido medidas temporales, o ni siquiera. En el caso de Estados Unidos, los “cheques de 1.200 dólares de Trump” fueron entregados en 2 oportunidades, una vez por una ley del Congreso y otra por un decreto especial del Presidente.

La propuesta de la oposición es cambiar para siempre el esquema redistributivo de México, generando un sistema con muchas más falencias que incluso el actual, mientras lo venden como un cambio y un combate al socialismo de extrema izquierda de AMLO.

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El avance cultural y político de la izquierda está afectando al Partido Acción Nacional, un partido tradicionalmente ubicado en la centro-derecha, con medidas que contribuyeron a la reducción de deuda externa, y al crecimiento económico en doce años de gobierno (2000-2012). 

Este proceso de izquerdización dejó huérfana a un gran grupo de personas. En especial para las elecciones federales del 2018, cunado el PAN formó una coalición con partidos progresistas. 

Entre las propuestas del candidato presidencial de la Coalición Por México al Frente, destacan propuestas propias de la izquierda, como la igualdad salarial entre mujeres y hombres, establecer un salario mínimo “suficiente” o incluso se coqueteó con apoyar el aborto. 

Otra cosa que descolocó a la dirigencia del PAN fue el acercamiento del presidente López Obrador a Trump.

A pesar de que los líderes panistas siempre han tenido un gran acercamiento a los presidentes estadounidenses, esta vez la dirigencia del Partido ha decidido pararse en contra del Partido Republicano, calificando la visita de AMLO a la Casa Blanca como “un acto de sumisión y humillación“, a pesar de que fue a firmar un masivo Tratado de Libre Comercio que el PAN debería haber apoyado. 

Sobre esto, Marko Cortés señaló que “lo hace en una circunstancia de manera inapropiada y con una actitud sumisa y humillante, doblegado a los intereses electorales de Donald Trump, debería de seguir el ejemplo del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y no prestarse a los intereses de reelección de Donald Trump

Varios miembros del partido coincidieron con la opinión de su líder, y acusaron a Trump de “forzar a López Obrador para acceder a sus caprichos, como parte de una estrategia entreguista“. Actualmente, muchos líderes del PAN han expresado abiertamente su apoyo a Joe Biden, el candidato demócrata que actualmente representa a la izquierda radical en Estados Unidos.

Diversos sectores han cuestionado el liderazgo de Marko Cortés al frente del PAN, que se ha alejado de los principios ideológicos que lo llevaron al poder.

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Para las elecciones federales del próximo año, el PAN ya tiene pensado volver a ir en una coalición “anti-AMLO” con casi todos partidos de izquierda.

A pesar de los graves errores de gobierno que ha venido cometiendo López Obrador, esta pésima decisión  de la oposición le da un respiro a la extrema izquierda populista del Presidente.

Si el PAN decidiera ir por su propia cuenta, tratando de volver a recuperar a su electorado de derecha, la izquierda quedaría dividida entre AMLO y los otros partidos de centro-izquierda, una receta que en el resto del mundo le ha dado enormes triunfos a la derecha, como en el Reino Unido o Chile.

Mientras tanto, a nivel ciudadano, existe una amplia mayoría que desaprueba la gestión de López Obrador como Presidente del país. Queda articular una verdadera oposición de derecha, para enfrentar las medidas socialistas del mandatario mexicano, en vez de querer copiarlas pero sin las extravagancias de AMLO.

Dentro de la cúpula del PAN no se escuchan propuestas enfocadas en combatir las medidas de López Obrador. Al contrario, proponen temas que están a la izquierda de lo que el mismo líder del Grupo de Puebla no se animaría a proponer, como un Ingreso Básico Universal.

La alianza estratégica de AMLO con Trump, a pesar de estar en sus antípodas ideológicas, ha descolocado al histórico PAN. Fuente: Reuters.

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Economía

Las reformas socialistas de AMLO en México provocaron una severa crisis recesiva en la economía

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El Gobierno socialista profundizó el intervencionismo estatal en la economía y generalizó las distorsiones. México abandonó su tendencia de crecimiento de largo plazo, y aún no logra recuperar el nivel de actividad previo a la pandemia. 

El Banco Central de México informó que la actividad económica sufrió una nueva caída del 0,45% en noviembre del año pasado, y de esta manera se profundiza el escenario de estancamiento que se observa el país desde mediados de 2018.

La economía mexicana se perfila como una de las contadas excepciones en el mundo que aún no logra recuperarse del shock provocado por la pandemia en 2020, la actividad acumula una caída del 0,68% entre enero de 2020 y noviembre del año pasado, y un ligero repunte del 0,7% si se compara contra febrero de 2020.

En lo que va de la administración del presidente Andrés López Obrador la actividad económica solamente creció un magro 0,68% en 5 años, una situación de evidente estancamiento. Con esta tendencia tan negativa, se estima que el sexenio de López Obrador tendrá el menor crecimiento per cápita de los últimos 100 años.

Quiebre estructural en la tendencia de crecimiento de largo plazo en la economía mexicana.

México perdió su tendencia de crecimiento de largo plazo. Se estima una brecha superior al 11% entre el crecimiento efectivamente observado y el que habría ocurrido de continuar con la tendencia de la década anterior. El diferencial es aún mayor en el nivel de la inversión privada, un 19,8% hasta el tercer trimestre del año pasado.

El PBI ajustado por habitante acumuló una caída del 3,2% desde la llegada del socialismo al poder, en un claro contraste en comparación con el crecimiento sostenido de las dos administraciones precedentes. 

La tasa de inflación permanece en niveles elevados en comparación al promedio de los últimos 15 años, y escaló al 7,82% interanual al término de diciembre del año pasado. La economía de México sufre un escenario de estanflación, mientras que la tasa de política monetaria aumentó al 10,5% anual a partir de diciembre de 2022.

La política económica de López Obrador

El estancamiento responde a las políticas económicas poco convencionales llevadas a cabo por el Gobierno socialista, todas ellas apuntando contra la oferta agregada y su potencial para el crecimiento de largo plazo.

La reforma energética del socialismo centralizó todos los proyectos de energía bajo la supervisión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Establece que todas las inversiones privadas en el país deben celebrar contratos en asociación con la CFE y la petrolera estatal PEMEX.

Asimismo, a partir de 2018 el Congreso mexicano aprobó una reforma laboral que endureció las regulaciones para la subcontratación y tercerización de tareas, incrementando dramáticamente el costo laboral para el empleo. Más tarde, el Presidente Obrador decretó una nueva reforma con vigencia a partir de este año, que amplió los plazos mínimos para vacaciones pagas y sin criterios de productividad

El Gobierno también dispuso la cancelación de todas las Zonas Económicas Especiales (análogas a las zonas francas en Argentina), diseñadas para atraer grandes flujos de inversión en áreas con dificultades o socioeconómicamente menos desarrolladas. La decisión supuso el fin de una inversión potencial por 42.287 millones de dólares y la creación de 367.000 puestos de trabajo formales

Se impulsó la renovación de las autoridades del Banco Central, y una frontal negativa para reformar el sistema previsional o cuanto menos ajustar la edad mínima jubilatoria (actualmente fijada en los 65 años). Estas decisiones limitaron la credibilidad de la política monetaria, y provocaron pesimismo en la sostenibilidad de las finanzas públicas para los próximos años.

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México

Cartel de Sinaloa ordena atacar a la población civil con saqueos e incendios en protesta por el arresto de Ovidio Guzmán

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El arresto de El Ratón Guzmán el jueves provocó fuertes enfrentamientos entre sicarios del cártel en la ciudad de Culiacán y las Fuerzas Armadas de México.

Las autoridades mexicanas capturaron a Ovidio Guzmán, apodado “El Ratón“, hijo del narcotraficante encarcelado Joaquín “El Chapo” Guzmán. La reacción del Cartel de Sinaloa, dirigido por otro de los hijos del infame jefe narco fue ordenar una ola de ataques contra la población civil en la ciudad norteña de Culiacán.

Después de una noche de violencia, donde se vio a punteros narcos saqueando supermercados, incendiando casas y atacando autos en las carreteras, finalmente las Fuerzas de Seguridad de México ingresaron a la ciudad e intercambiaron disparos con los sicarios.

Las calles de la ciudad se convirtieron en un campo de batalla. Los narcos bloquearon los principales accesos a la ciudad y luego dispararon con lanzacohetes contra helicópteros del ejército y aviones de la policía que intentaban llevar refuerzos a la ciudad.

Según los informes, los miembros del cártel se apoderaron de una ambulancia de la Cruz Roja, se llevaron al personal médico de los hospitales para atender a sus compañeros heridos, amenazaron a los periodistas y se apoderaron de los vehículos de la prensa.

Todas las vías principales de acceso a la ciudad quedaron bloqueadas con vehículos en llamas y sicarios armados atacaron una base aérea militar y el aeropuerto internacional de Culiacán, donde incluso un avión con pasajeros civiles fue alcanzado por una ráfaga de balas cuando se preparaba para despegar, de la aerolínea Aeroméxico.

Por el momento, el gobierno del estado de Sinaloa dijo que 3 miembros de las fuerzas de seguridad habían muerto en los enfrentamientos, pero la ciudad sigue en estado de guerra civil y estos números sin duda aumentarán con el pasar de los días.

El Ministro de Defensa Nacional, Luís Cresencio Sandoval, dijo a periodistas que “El Ratón” Guzmán había sido trasladado a la capital mexicana tras su captura por miembros del Ejército y la Guardia Nacional. Describió el arresto como un “golpe decisivo contra el cártel del Pacífico”, el nombre oficial de la poderosa facción criminal.

No se han dado mayores detalles de cómo se ejecutó el arresto de más alto perfil desde la prisión de El Chapo: Sandoval dijo que hubo seis meses de vigilancia, pero también pareció sugerir que hubo un elemento de casualidad involucrado. “Cuando las fuerzas armadas montaron un retén para detener varios vehículos con blindaje improvisado, sicarios del cártel abrieron fuego. Las fuerzas de seguridad reconocieron a Ovidio Guzmán, a quien lograron detener”, dijo.

Ovidio Guzmán, de 32 años, había sido detenido brevemente en Culiacán en 2019, pero fue liberado pocas horas después por orden directa del presidente Andrés Manuel López Obrador para frenar la respuesta violenta de la red narco, muy similar a la que se está viviendo hoy en día nuevamente.

Ovidio “El Ratón” Guzmán.

Pero la situación hoy parece ser muy distinta. AMLO no tiene una elección en el horizonte, y esta detención ocurre a días de una cumbre de líderes norteamericanos en la Ciudad de México la próxima semana, a la que asistirá el presidente norteamericano Joe Biden y en la que el mexicano quiere mostrarse como un líder duro que combate el narcotráfico.

Estados Unidos había ofrecido una recompensa de US$ 5 millones de dólares por información que condujera al arresto o condena de Ovidio Guzmán, un pedido que había sido extendido al gobierno de México tras el estallido de la crisis del fentanilo en el país.

El gobierno local instó a la gente a quedarse en casa y dijo que las escuelas y las oficinas administrativas estaban cerradas debido a la violencia. Videos en las redes sociales parecían mostrar fuertes enfrentamientos armados, incluso desde helicópteros durante la noche, atacando supuestamente las residencias de los líderes narcos en la ciudad.

Pedimos a los ciudadanos de Culiacán que no salgan de casa por la violencia que se ha registradoen diferentes puntos de la ciudad”, escribió en Twitter el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez.

Algo similar había ocurrido cuando en 2014 se detuvo por tercera (y esperemos que sea la última) vez a El Chapo Guzmán, de 65 años, quien fue condenado en Nueva York en 2019 por tráfico de miles de millones de dólares en drogas a Estados Unidos y conspiración para cientos de asesinatos. Cumple cadena perpetua en Supermax de Colorado, la prisión federal más segura de los Estados Unidos.

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Economía

El ingreso por habitante de México se derrumbó desde que el socialista López Obrador asumió la presidencia

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La política económica del Presidente provocó un importante derrumbe sobre la inversión privada. La economía de México abandonó su tendencia de crecimiento de largo plazo, y entró en una dramática situación de estanflación. 

Tras cuatro años de administración socialista en México, los resultados de la política económica son cada vez más decepcionantes. El ingreso por habitante de México, medido por el índice IGAE ajustado por el crecimiento poblacional, registró un derrumbe del 3,1% desde la asunción de Andrés Manuel López Obrador en diciembre de 2018.

Se  abandonó completamente la tendencia de crecimiento que tenía antes de la pandemia, durante el mandato de Peña Nieto, y de hecho no logró siquiera recuperarse del impacto provocado por la pandemia en 2020. El ingreso per cápita de octubre de 2022 aún acumula una caída del 1,25% en comparación al nivel que tenía en febrero de 2020. 

La economía de México se perfila como una de las contadas excepciones en América que aún no logra recuperarse del impacto provocado por la pandemia. Al mismo tiempo, la inflación interanual alcanzó un récord de hasta el 8,7% en septiembre, y retrocedió ligeramente al 7,8% en noviembre. Se observa una evidente situación de estanflación: estancamiento de la actividad económica junto con elevadas tasas de aumento de precios.

Evolución del ingreso por habitante en México desde 2010.

Cuando se analizan los componentes de la economía mexicana, existen dos factores que explican en gran medida el estancamiento económico y caída del ingreso per cápita: el derrumbe del nivel de inversión privada y la caída de las exportaciones no petroleras

El sexenio de Lopéz Obrador podría pasar a la posteridad como el primero en décadas que registra un nulo crecimiento sobre el nivel general de vida. El Presidente, disconforme con los resultados de sus propias políticas, decidió desestimar la legitimidad de los indicadores económicos (como por ejemplo el PBI) a la hora de explicar las condiciones de vida del país. 

De hecho, la mayor parte de los analistas descuentan casi completamente que el sexenio de López Obrador terminará con la tasa de crecimiento per cápita más baja de los últimos 100 años. Esto es casi un hecho, dada la dinámica observada hasta ahora y la resiliencia por revertir esta tendencia hasta 2024. 

El nivel de ventas minoristas (la mayor proporción del consumo) logró recuperarse del shock por la pandemia, pero enfrenta una situación de estancamiento desde el mes de mayo. La industria manufacturera logró sortear el efecto recesivo, pero a partir de agosto comenzó a disminuir su ritmo de crecimiento interanual.

Las decisiones de López Obrador que condujeron al estancamiento

La llegada de la izquierda al poder supuso un fin, al menos temporal, sobre el proceso reformista de la economía mexicana. Un importante retroceso para la inversión privada aconteció con la reforma energética del presidente López Obrador

El Gobierno determinó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE), un ente estatal que se encarga de la provisión de energía eléctrica, mantiene garantías legales para conservar la participación mayoritaria sobre todos los proyectos energéticos del país.  

La inversión privada queda relegada a un simple “apoyo a las empresas estatales” en palabras del propio oficialismo. Los inversores quedan obligados a realizar contratos sólo a través de la CFE y de la petrolera estatal PEMEX, lo cual limita dramáticamente el rol de la iniciativa privada en el sector más dinámico de la economía del país. 

Los problemas sobre la seguridad jurídica en México también funcionan como un factor disuasivo que desalienta la inversión, tanto la doméstica como la extranjera. En este sentido, el mandatario prometió una polémica reforma agraria para expropiar tierras a cambio de indemnizaciones con valores arbitrarios. 

En segundo término, el deterioro de la disciplina fiscal contribuyó al aumento de las expectativas inflacionarias a largo plazo, y con ello la pérdida de la previsibilidad necesaria para fomentar un clima sano de inversiones. 

El déficit fiscal del Gobierno federal aumentó del 1,4% del PBI en el primer trimestre de 2020 al 2,83% en el tercer trimestre de 2022. El resultado fiscal consolidado de México (sumando Gobiernos locales) representó el 3,7% del PBI en 2022, y el Fondo Monetario Internacional espera que aumente por lo menos hasta el 4,1% del PBI en 2023.

Para las proyecciones del FMI, México demorará hasta 5 años en retornar al desequilibrio fiscal que había antes de la pandemia, incluso a pesar de las expectativas por una mayor contribución de los ingresos federales.

La inversión privada acumuló una caída del 7,2% desde el primer trimestre de 2018, y como resultado de las políticas de López Obrador se acumuló una brecha equivalente al 19,8% con respecto a la tendencia de crecimiento pasada.

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