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Yemen

Los hutíes se resisten a los esfuerzos por la paz de la Coalición Árabe

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Pese a los intentos del Consejo de Cooperación del Golfo de llevar a cabo una cumbre de diálogo por la paz en Arabia Saudita, los hutíes se niegan a los esfuerzos diplomáticos y optan por seguir en el camino de la guerra y la lucha armada.

El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), liderado por Arabia Saudita, propuso una fallida cumbre de diálogo por la paz en Riad, capital saudí. Los esfuerzos diplomáticos fueron frustrados por la milicia hutí (pro-iraní), que prefiere continuar en la senda de la guerra, la violencia y el terrorismo.

La cumbre, con el objetivo de poner fin a la guerra civil que ya hace más de 8 años que azota al país árabe, hubiese contado con seguridad con la participación del internacionalmente reconocido gobierno central yemení, bajo el mando de Abd Rabbuh Mansur Al-Hadi, presidente de la República de Yemen.

Las reuniones de paz propuestas estaban planificadas para ser llevadas a cabo entre el 29 de marzo y el 7 de abril. A pesar de que no haya hasta el momento ninguna respuesta de parte de los hutíes, está claro que la invitación fue rechazada, y fuentes hutíes afirman que el problema del diálogo no es la paz en sí sino que las conversaciones se llevarían a cabo en Arabia Saudita, país enemigo.

Tras el anuncio por parte del CCG, el subsecretario del Ministerio de Información de Yemen, Abdul Baset Al-Qaedi, afirmó: “Se espera la negativa de la milicia hutí (…) Los hutíes son un cáncer maligno del cuál hay que desprenderse para que Yemen sea estable. La milicia hutí se aferra a la opción de la guerra porque se beneficia de ella acumulando riqueza, saqueando propiedades yemeníes y usurpando el poder en áreas bajo su control”.

Como informamos desde La Derecha Diario poco después de la invasión rusa a Ucrania, la situación militar ha agravado seriamente la ya frágil situación socio-económica de uno de los países más pobres y conflictivos del mundo, por el incremento del precio de los alimentos y del combustible.

Yemen

Se cae la tregua en Yemen: La ONU no logró prorrogar la paz entre el Gobierno y los rebeldes hutíes

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El gobierno legítimo de Yemen y los hutíes no lograron llegar a un acuerdo para prolongar una tregua que llevaba vigente seis meses, desde principios de abril de este año.

El gobierno legítimo de Yemen y los rebeldes terroristas hutíes no lograron llegar a un acuerdo para prolongar una tregua que ya llevaba vigente seis meses en el país devastado por una guerra civil que data del 2014, se dijo desde las Naciones Unidas el domingo.

Esto pone en peligro los escasos avances logrados en los últimos meses, en un país que se convirtió en el campo de batalla de la guerra fría entre Arabia Saudita e Irán. “El enviado especial de las Naciones Unidas lamenta que no se haya alcanzado un acuerdo hoy, cuando una prolongación y extensión de la tregua habría aportado beneficios más significativos a la población”, dijo el sueco Hans Grundberg, enviado de las Naciones Unidas en Yemen, en un comunicado.

“Insto a las partes en conflicto a cumplir con su obligación con el pueblo yemení de buscar todas las vías para la paz”, agregó el diplomático sueco, que había logrado un enorme avance a principio de año pero ahora perdió la atención de las fuerzas beligerantes.

Hans Grundberg, enviado de las Naciones Unidas en Yemen.

Por su parte, Steven Fagin, embajador de Estados Unidos en Yemen, dijo en un tweet el sábado que estaba “preocupado por la falta de progreso” en las conversaciones para extender la tregua. “Pido a las partes que no desperdicien el progreso de los últimos seis meses”, agregó, instando a una “extensión y expansión de la tregua”.

Biden, con la negociación de las sucesivas treguas, buscaba mantener la paz en la península arábiga por lo menos hasta fin de año, para evitar un nuevo conflicto en el último mes previo a las elecciones legislativas que deberá disputar en noviembre en Estados Unidos. No obstante, el presidente demócrata parece no poder seguir controlando la situación en el país del sur de la península arábiga.

El alto el fuego en Yemen está en “un callejón sin salida”, dijeron los hutíes en un comunicado el sábado, un día antes de que expire la tregua mediada por la ONU. “En los últimos seis meses, no hemos visto ninguna voluntad seria de abordar los problemas humanitarios como una prioridad máxima”, se leía en el comunicado.

La tregua en Yemen terminó oficialmente el domingo a las 19:00 horas (hora local), y el bloqueo para renovarla pone en peligro los escasos avances logrados en los últimos seis meses.

Desde principios de abril, se llegó a un acuerdo de alto al fuego por dos meses, mediado por la ONU, y se había logrado prorrogarlo en dos ocasiones, en junio y agosto. Esto trajo una relativa paz a los yemeníes que por primera vez en 8 años no tuvieron que vivir el día a día en una zona de guerra.

No obstante la tregua, el Centro Ejecutivo de Acción contra las Minas en Saná confirmó que, desde el inicio de ésta, 108 personas han perdido la vida y otras 216 han resultado heridas como resultado del uso de minas, bombas de racimo y otros restos de guerra.

Leales al gobierno yemení.

Además de un alto el fuego, la tregua preveía una serie de medidas humanitarias, algunas de las cuales no se han aplicado, pero ambas partes se acusan mutuamente de no respetar sus compromisos.

El país vive la peor crisis humanitaria del mundo como consecuencia del conflicto entre el Gobierno central, respaldado desde 2015 por la Coalición Árabe liderada por Arabia Saudita, y los hutíes, apoyados por Irán desde principios de la década pasada.

Para abril del 2022, según datos oficiales del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), unas 23,4 millones de personas requieren ayuda humanitaria, casi el 80% de la población de Yemen, de las cuales más de catorce millones tienen una necesidad aguda; 4,3 millones han sido desplazadas dentro de Yemen, muchas de las cuales no ven satisfechas sus necesidades básicas.

Hay unos 96.335 refugiados yemeníes y solicitantes de asilo en el exterior, mientras que para fines del 2021, las Naciones Unidas estimaron que la guerra se había cobrado la vida de, al menos, 377.000 personas.

La capital de Yemen en ruinas.

Meses después de que los hutíes tomaran la capital del país en septiembre de 2014 en los primeros días de la Guerra Civil, a principios de 2015, disolvieron el Parlamento y pusieron a Abd Rabbu Mansur al-Hadi, presidente de Yemen en aquel entonces, bajo arresto domiciliario.

Hadi logró escapar rumbo a Riad en febrero de aquel año, y solicitó el auxilio del príncipe heredero y ministro de Defensa de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman. Así, bajo auspicios del reino saudí se conformó la Coalición Árabe, formada por Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Marruecos, Sudán y los países miembros del CCG, excepto Omán, cuyo objetivo era restablecer la legitimidad del presidente Hadi y acabar con el levantamiento hutí.

Una vez conformada, la intervención militar de la Coalición comenzó el 26 de marzo con la puesta en marcha de la Operación Tormenta Decisiva. El mayor temor de la coalición era que el control hutí sobre el estrecho de Bab el-Mandeb perjudicara el tráfico a través del canal de Suez.

A su vez, el accionar de la Coalición generó también el aumento de la intervención iraní, que desde 2009 había estado colaborando con los hutíes en Yemen, según un informe presentado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

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Yemen

Guerra en Yemen: Biden busca extender la tregua con los terroristas hutíes hasta después de las elecciones

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Biden ordenó a Antony Blinken juntarse con el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad Al-Alimi, para extender la tregua entre las fuerzas de la Coalición Árabe y los hutíes.

El Secretario de Estado, Antony Blinken, se reunió este lunes en Nueva York con el presidente yemení del Consejo de Liderazgo Presidencial, Rashad al-Alimi, para discutir la extensión de la tregua mediada por las Naciones Unidas entre las fuerzas de la Coalición Árabe y los hutíes que rige hasta el 2 de octubre.

Biden quiere mantener la paz en la península arábiga por lo menos hasta fin de año, para evitar un nuevo conflicto en el último mes previo a las elecciones legislativas que deberá disputar en noviembre. Uno de los pilares de la campaña de los republicanos es el desastre geopolítico que generó el demócrata tras llegar a la Casa Blanca, y el conflicto en Yemen parecería ser el único frente que hoy está controlando con éxito el presidente demócrata.

Yemen se encuentra en guerra desde el 21 de septiembre de 2014, día en el que los hutíes, grupo rebelde devenido en terroristas, históricamente asentados en el norte del país, tomaron el control de la capital de Yemen, Saná. Los hutíes son financiados por Irán, mientras que el gobierno es respaldado por Arabia Saudita y Estados Unidos.

Creo que es justo decir que la tregua, cuyos efectos se están sintiendo en todo Yemen, ha marcado una profunda diferencia en la mejora de la vida de las personas”, dijo Blinken; y elogió a al-Alimi al decir que “su propio liderazgo en el trabajo para mantener esa tregua ha hecho una gran diferencia”.

Sin embargo, las internas dentro del Consejo Presidencial aparentemente están retrasando la aprobación de las reformas necesarias para desbloquear 3.000 millones de dólares en ayuda financiera proveniente de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

“El secretario Blinken señaló que la tregua sigue siendo la mejor oportunidad a través de la cual alcanzar un alto el fuego permanente a nivel nacional y el lanzamiento de un proceso político inclusivo e integral bajo los auspicios de la ONU que incluya los llamados de los yemeníes a la justicia, la rendición de cuentas y la reparación por violaciones y abusos de derechos humanos“.

“El secretario y el presidente Al-Alimi afirmaron su apoyo a los pasos adicionales bajo la tregua, incluida la apertura de carreteras en Taʿiz y otras áreas, la expansión de los vuelos comerciales desde el aeropuerto de Saná y la garantía de pagos salariales a decenas de miles de maestros, enfermeras y otros funcionarios públicos que durante años han trabajado sin paga“, se leía también en el comunicado.

Además, ambas partes “expresaron su esperanza de que los hutíes también apoyen pasos tan importantes para llevar alivio a los yemeníes”.

Al-Alimi, presidente provisional de Yemen.

La tregua mediada por las Naciones Unidas entre las fuerzas de la Coalición Árabe que respaldan al gobierno yemení de Rashad al-Alimi y los hutíes fue instaurada el pasado 7 de abril. Ese día, en Riad, capital del reino saudí, el antiguo presidente de Yemen, Abd Rabbu Mansur al-Hadi, transfirió todos sus poderes, y los de su vicepresidente, Ali Mohsen al-Ahmar, al recientemente creado Consejo de Liderazgo Presidencial.

Se trata de un órgano ejecutivo compuesto por ocho miembros entre los que encontramos políticos, militares y hombres influyentes el país del sur de la península arábiga. La decisión tomada por el antiguo presidente de Yemen de dar un paso al costado fue inmediatamente aplaudida por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, principales líderes de la coalición militar que ha luchado contra los hutíes hasta la tregua del mes de abril.

En el comunicado, el Departamento de Estado agregó que la tregua brindó “la calma y la esperanza muy necesarias al tiempo que mejora las vidas de millones de yemeníes en todo el país”. Para fines de 2021, las Naciones Unidas estimaron que la guerra se ha cobrado la vida de, al menos, 377.000 personas.

No obstante la tregua, el Centro Ejecutivo de Acción contra las Minas en Saná confirmó que, desde el inicio de esta, 108 personas han perdido la vida y otras 216 han resultado heridas como resultado del uso de minas, bombas de racimo y otros restos de guerra.

Estado de algunas zonas urbanas de Yemen: destrucción total.

Meses después de que los hutíes tomaran la capital en septiembre de 2014, a principios de 2015, disolvieron el Parlamento y pusieron a Abd Rabbu Mansur al-Hadi, presidente de Yemen en aquel entonces, bajo arresto domiciliario.

Hadi logró escapar rumbo a Riad en febrero de aquel año, y solicitó el auxilio del príncipe heredero y ministro de Defensa de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman. Así, bajo auspicios del reino saudí se conformó la Coalición Árabe, formada por Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Marruecos, Sudán y los países miembros del CCG, excepto Omán, cuyo objetivo era restablecer la legitimidad del presidente Hadi y acabar con el levantamiento hutí.

Una vez conformada, la intervención militar de la Coalición comenzó el 26 de marzo con la puesta en marcha de la Operación Tormenta Decisiva. El mayor temor de la coalición era que el control hutí sobre el estrecho de Bab el-Mandeb perjudicara el tráfico a través del canal de Suez.

A su vez, el accionar de la Coalición generó también el aumento de la intervención iraní, que desde 2009 había estado colaborando con los hutíes en Yemen, según un informe presentado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La guerra civil en Yemen es el conflicto humanitario más grave de la actualidad. Para abril del 2022, según datos oficiales de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 23,4 millones de personas requieren ayuda humanitaria, casi el 80% de la población total, de las cuales más de 14 millones tienen una necesidad aguda; 4,28 millones han sido desplazadas dentro de Yemen, muchas de las cuales no ven satisfechas sus necesidades básicas; y hay 96.335 refugiados y solicitantes de asilo.

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Yemen

Guerra civil en Yemen podría estar llegando a su fin: El Presidente entrega sus poderes y se espera un acuerdo con los hutíes

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El presidente Al-Hadi, reconocido internacionalmente, entrega sus poderes al Consejo de Liderazgo Presidencial y extiende una mano de paz a los rebeldes hutíes.

El presidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, quien gobernaba Yemen desde 2012 y era reconocido internacionalmente por prácticamente todos los países del mundo, decidió entregar sus poderes al recientemente formado Consejo de Liderazgo Presidencial (CLP), y dejó de ser Jefe de Estado el pasado 7 de abril.

Se espera que esta decisión contribuya a llegar a un acuerdo de paz con los rebeldes hutíes, un grupo terrorista financiado por Irán que está en guerra civil contra el gobierno central desde 2014.

Los hutíes, si bien empezaron sin prácticamente recursos militares, han hecho enormes avances en los últimos dos años, y actualmente controlan Saná, la capital de Yemen, y han empezado a lanzar ataques contra Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, lo que revela el enorme poderío militar que han acumulado en el último tiempo.

Los hutíes se ven más aptos para negociar con el pluralista CLP, que tiene representantes políticos, militares y de seguridad ajenos al establishment político yemení, contra quienes el líder subversivo Abdul Malik al-Houthi lanzó su revolución.

El CLP también tendrá facultades para, mientras se lleva a cabo la negociación para el fin de la guerra civil, tomar decisiones en política exterior, justicia, seguridad nacional y anti-terrorismo.

A su vez, antes de dejar su cargo, Al-Hadi destituyó su vicepresidente Ali Mohsen al-Ahmar, una poderosa figura militar del país, y así dejando vacante la oficina de la presidencia y evitando cualquier toma del poder que pueda enfurecer a los hutíes.

La decisión de Al-Hadi vino después de la cumbre por la paz en Riad, donde las autoridades de Arabia Saudita, principal aliado del gobierno yemení, le habrían recomendado que era hora de entregar el poder y buscar un acuerdo por la paz.

Los saudíes están preocupados por las incursiones hutíes afuera de Yemen, que ya han derribado varias plantas refinadoras de Saudi Aramco, causando miles de millones de dólares en daños y poniendo presión a la producción de petróleo.

El Consejo de Liderazgo Presidencial está presidido por Rashad al-Alimi, quién supo ser viceprimer ministro y ministro del interior. Al-Alimi cuenta con el respaldo no solo de Arabia Saudita sino que de múltiples sectores políticos de Yemen.

A su vez, el CLP cuenta con 7 vicepresidentes, todos los cuáles gozan de alta influencia política y militar sobre la situación nacional. Por ejemplo, uno de estos es Aydarous al-Zubaidi, jefe del independentista Consejo de Transición del Sur, un grupo de milicias respaldadas por Emiratos Árabes Unidos que buscan la independencia del sur de Yemen.

Además de los 8 miembros con voto (presidente + vicepresidentes), 50 especialistas en temas jurídicos, económicos y de otras áreas constituirán un órgano consultivo del consejo.

La inclusión de todas estas figuras ponen en duda que se les vaya a entregar el poder a los hutíes, y no se descarta una división del país en territorios respaldados por los árabes saudíes y otro por los chiítas hutíes.

Rashad Al-Alimi.

La sorprendente e histórica noticia se produce en un contexto muy favorable a la paz, tras haber sido recientemente anunciado por la ONU un alto al fuego por 2 meses negociado entre el gobierno de al-Hadi antes de dejar el poder, la Coalición Árabe y los hutíes. Desde 2016 que ninguna tregua había logrado ser establecida por acuerdo multilateral.

Además, Arabia Saudita y los Emiratos se comprometieron a enviar extensas donaciones económicas tanto al Banco Central de Yemen como a instituciones financieras locales y a la agencia de la ONU encargada de brindar ayuda humanitaria a la población del devastado país.

Según las Naciones Unidas, Yemen atraviesa la peor crisis humanitaria del mundo, con una guerra civil de ya casi 8 años de duración que ha dejado decenas de miles de fallecidos y millones de personas en la pobreza total.

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