En los últimos meses, la actividad industrial en México ha mostrado una tendencia preocupante, registrando pérdidas en sectores fundamentales como la industria automotriz, la siderúrgica y la energética.
Estos retrocesos se atribuyen a una combinación de factores internos y externos que han impactado negativamente en la economía nacional.
Industria automotriz en declive

La industria automotriz mexicana, que representa una parte significativa de las exportaciones del país. Ha enfrentado una disminución notable en su producción y exportación de vehículos.
La imposición de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos a los automóviles no fabricados en su territorio ha generado incertidumbre y afectado la competitividad de los fabricantes mexicanos.
En 2024, México exportó 2.9 millones de vehículos a EE. UU., valorados en 78,500 millones de dólares, pero las nuevas medidas proteccionistas ponen en riesgo esta cifra.
Siderurgia bajo presión
El sector siderúrgico también ha sido golpeado por políticas arancelarias.
Empresarios mexicanos han solicitado a la presidente Claudia Sheinbaum implementar medidas recíprocas en respuesta a los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a las importaciones de acero y aluminio mexicanos.









