El gobierno de Claudia Sheinbaum ha decidido no responder de inmediato a los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos. En lugar de tomar acción, ha optado por retrasar cualquier medida hasta el 2 de abril.
Mientras tanto, la industria siderúrgica mexicana enfrenta incertidumbre y posibles afectaciones económicas sin que el gobierno federal tome medidas contundentes.
Trump impone aranceles y México solo observa
El 1 de febrero de 2025, el presidente Donald Trump anunció nuevos aranceles del 25% para el acero y aluminio de México y Canadá. La medida busca reducir el déficit comercial y fortalecer la industria siderúrgica estadounidense.

En un intento de negociación, Trump había concedido una prórroga de un mes tras conversaciones con Sheinbaum y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. Sin embargo, el 10 de febrero, EE.UU. implementó los aranceles sin excepciones, afectando a sus principales socios comerciales.

Sheinbaum sin estrategia: “Análisis” en lugar de acción
Sheinbaum, en lugar de actuar con firmeza, ha optado por la inacción. Su gobierno dice estar evaluando la posibilidad de imponer medidas recíprocas, pero sin tomar decisiones concretas.
A diferencia de otros países que reaccionaron de inmediato, Sheinbaum ha preferido esperar hasta el 2 de abril. Confía en que las reuniones bilaterales con EE.UU. resuelvan la crisis sin necesidad de represalias.








