El Congreso de Querétaro ha propuesto la creación de una comisión especial dedicada exclusivamente a legislar sobre los llamados "derechos" de la comunidad LGBTTTIQ+. En lugar de enfocarse en resolver problemas urgentes como la inseguridad o el desempleo, los legisladores han decidido destinar recursos y tiempo a promover la agenda progresista.
Esta medida se enmarca dentro de la Agenda 2030, el proyecto globalista que ha sido impulsado por organismos internacionales y que busca imponer cambios sociales sin el consenso de la mayoría de los ciudadanos.

Legisladores progresistas defienden la medida
El 11 de febrero, la diputada Rosalba Vázquez Munguía, impulsora de la iniciativa, defendió la creación de esta comisión afirmando que es una medida necesaria para "garantizar derechos humanos". Sin embargo, detrás de esta retórica, se esconde el verdadero objetivo: institucionalizar una ideología y restringir la libertad de quienes piensan diferente.
"Debemos garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos de las personas LGBTTTIQ+. A lo largo de la historia, han sido víctimas de discriminación estructural", afirmó la legisladora.
Imposición ideológica disfrazada de derechos
Desde 2021, Querétaro ha sido uno de los estados donde la agenda progresista ha ido avanzando sin frenos. Primero fue la aprobación del matrimonio igualitario, ahora buscan legislar sobre identidad de género y la imposición de "servicios de salud inclusivos", lo que podría derivar en tratamientos médicos peligrosos como bloqueadores hormonales para menores de edad.
Esta comisión se centrará en cuatro áreas:









