La CIA evalúa por primera vez en años su autoridad para ejecutar acciones letales contra líderes de cárteles en el extranjero, incluyendo a traficantes de fentanilo en México. El análisis surge luego de que el gobierno de Donald Trump declarara terroristas a ocho cárteles latinoamericanos, abriendo la puerta legal a operaciones encubiertas. Los objetivos están claros: el Cártel de Sinaloa y el CJNG.
Las nuevas facultades permitirían a la CIA realizar acciones de eliminación selectiva bajo el Título 50. Sin necesidad de intervención militar formal ni aprobación del Congreso.
El uso de drones armados y comandos especiales ya está sobre la mesa. Y México, como siempre, observa… o coopera en silencio.
Drones gringos en el cielo mexicano
Actualmente, drones de la CIA ya realizan vigilancia en México con consentimiento del gobierno. La presidenta Claudia Sheinbaum admitió que “no hay nada ilegal” en estos vuelos.
Una declaración que, lejos de tranquilizar, confirma que la soberanía nacional es negociable para la 4T.

En lugar de rechazar categóricamente esta política de fuerza extranjera, la administración mexicana parece más preocupada por no incomodar a Washington. El territorio nacional se convierte así en campo de observación… y posiblemente de fuego.









