Mientras el gobierno de Morena continúa promoviendo un discurso de austeridad y sacrificio, sus diputados federales aprobaron en 2025 un aumento a su sueldo mensual. La llamada “dieta” pasó de 75 mil a 79 mil pesos, sin contar otros apoyos económicos que elevan sus ingresos a más de 153 mil pesos al mes.
En contraste, millones de mexicanos sobreviven con salarios mínimos o sin acceso a servicios básicos. Sin embargo, en la Cámara de Diputados, los legisladores, que se dicen representantes del pueblo, parecen vivir en una realidad muy distinta.

Más apoyos, menos transparencia
Además del aumento salarial, cada diputado recibe 45 mil 786 pesos mensuales por “asistencia legislativa” y 28 mil 772 pesos por “atención ciudadana”. También obtienen un “apoyo por transporte y hospedaje” de entre 8 mil y hasta 96 mil pesos mensuales, según la ubicación registrada en su INE.
Esto significa que, en promedio, cada legislador puede estar ganando más de 160 mil pesos mensuales. Y eso sin contar otras prestaciones como aguinaldo, viajes o bonos de fin de año. La suma total es ofensiva para una población que apenas llega a fin de mes.










