El mundo avanza hacia el uso libre y responsable de la inteligencia artificial (IA) como herramienta para el desarrollo social, económico y tecnológico. Pero en México, Morena ha decidido impulsar una iniciativa legislativa que, lejos de fomentar el progreso, busca centralizar el control estatal sobre esta innovación clave.
La propuesta, encabezada por la morenista Gabriela Jiménez, plantea la creación del Registro Nacional de Sistemas de IA y un Consejo Nacional de Inteligencia Artificial. Las dos nuevas entidades ampliarán la presencia gubernamental con supuestos fines regulatorios.
Esta iniciativa esconde una clara intención de censura, al permitir al Estado clasificar y, eventualmente, bloquear contenido generado por IA bajo criterios opacos y subjetivos.

El “semáforo de riesgos”: un disfraz técnico para imponer límites ideológicos
Uno de los puntos más alarmantes del proyecto es la implementación de un “semáforo de riesgos”. El semáforo etiquetará el contenido generado por inteligencia artificial en cuatro niveles: mínimo, limitado, alto y prohibido.
Aunque presentado como una herramienta para salvaguardar a la población, este sistema podría convertirse en una excusa para restringir la creatividad, el pensamiento crítico y la libre circulación de ideas.










