En un evento reciente en Querétaro, la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres Guadarrama, fue objeto de fuertes manifestaciones de rechazo.
Los ciudadanos que se dieron cita no dudaron en increpar a la ministra, a quien se condena por ser promotora de las reformas del gobierno.
Este incidente pone de manifiesto el creciente descontento de la población hacia las políticas oficiales que buscan centralizar el poder y debilitar las instituciones democráticas.

Un historial de confrontaciones y descontento ciudadano
Este episodio en Querétaro no es aislado. Lenia Batres ha enfrentado situaciones similares en otras entidades del país.
En Puebla, por ejemplo, la ministra se vio obligada a cancelar una ponencia debido a las protestas de trabajadores del Poder Judicial.
Estos exigían que dejara de politizar el tema de la reforma judicial y se enfocara en sus responsabilidades jurisdiccionales.
Asimismo, en Zacatecas, durante un foro sobre la reforma judicial, Batres fue increpada por ciudadanos, que la acusaron de desinformar a la ciudadanía y promover intereses políticos ajenos a la justicia.










