
Asesinaron a Teresa González Murillo, mujer buscadora de Jalisco
La activista fue atacada en su domicilio y falleció posteriormente, evidenciando la desprotección de quienes buscan justicia en México.
La violencia en México ha cobrado una nueva víctima: Teresa González Murillo, conocida como "Teresita", líder del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco.
Su trágica muerte es un recordatorio de la negligencia del gobierno federal para garantizar la seguridad de las personas buscadoras.

Un ataque anunciado y desatendido
El 27 de marzo de 2025, Teresa fue brutalmente atacada en su hogar en la colonia San Marcos, Guadalajara.
Tres hombres armados irrumpieron en su domicilio con la intención de secuestrarla. Al resistirse, le dispararon en el rostro, dejándola gravemente herida.
Tras días de lucha en el Centro Médico de Occidente del IMSS, Teresa falleció el 2 de abril.

Este ataque no fue un hecho aislado. Teresa había recibido amenazas previas debido a su labor en la búsqueda de su hermano Jaime, desaparecido desde septiembre de 2024.
Además, su hija adolescente fue agredida días antes del atentado. Estas señales de peligro fueron ignoradas por las autoridades.
La respuesta oficial: evasivas y negligencia
La Fiscalía de Jalisco, en lugar de reconocer la gravedad del ataque y las posibles implicaciones relacionadas con su labor de búsqueda, sugirió que el móvil podría haber sido un robo. Argumentó que Teresa poseía una suma considerable de dinero.

Esta declaración minimiza las amenazas previas y desvía la atención de la verdadera problemática: la persecución y asesinato de activistas en el país.
Un patrón de violencia contra buscadoras
El caso de Teresa no es único. En estados como Guanajuato y Veracruz, otras personas buscadoras han sido asesinadas o han enfrentado amenazas constantes.
La falta de protección y la impunidad predominante envían un mensaje claro: en México, buscar justicia es una sentencia de muerte.
La muerte de Teresa González Murillo es una muestra más del fracaso del gobierno federal para proteger a sus ciudadanos más vulnerables.
La inacción y la indiferencia han convertido a México en un país donde la justicia es inaccesible y donde quienes la buscan arriesgan sus vidas.
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