La violencia en México ha cobrado una nueva víctima: Teresa González Murillo, conocida como "Teresita", líder del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco.
Su trágica muerte es un recordatorio de la negligencia del gobierno federal para garantizar la seguridad de las personas buscadoras.

Un ataque anunciado y desatendido
El 27 de marzo de 2025, Teresa fue brutalmente atacada en su hogar en la colonia San Marcos, Guadalajara.
Tres hombres armados irrumpieron en su domicilio con la intención de secuestrarla. Al resistirse, le dispararon en el rostro, dejándola gravemente herida.
Tras días de lucha en el Centro Médico de Occidente del IMSS, Teresa falleció el 2 de abril.

Este ataque no fue un hecho aislado. Teresa había recibido amenazas previas debido a su labor en la búsqueda de su hermano Jaime, desaparecido desde septiembre de 2024.









