Esta declaración minimiza las amenazas previas y desvía la atención de la verdadera problemática: la persecución y asesinato de activistas en el país.
Un patrón de violencia contra buscadoras
El caso de Teresa no es único. En estados como Guanajuato y Veracruz, otras personas buscadoras han sido asesinadas o han enfrentado amenazas constantes.
La falta de protección y la impunidad predominante envían un mensaje claro: en México, buscar justicia es una sentencia de muerte.
La muerte de Teresa González Murillo es una muestra más del fracaso del gobierno federal para proteger a sus ciudadanos más vulnerables.
La inacción y la indiferencia han convertido a México en un país donde la justicia es inaccesible y donde quienes la buscan arriesgan sus vidas.












